daños en edificios
Fotografía: Ignacio Pérez Vega
Guadalajara, Jalisco.

La Comisión Estatal de Derechos Humanos Jalisco (CEDHJ) anunció que va a intervenir en el tema de los edificios y fincas dañadas por la construcción de la Línea 3 (L3) del Tren Ligero.

El presidente del organismo, Alfonso Hernández Barrón, advirtió que al margen de quien sea el responsable de restaurar los daños, los ciudadanos tienen el derecho a que la autoridad municipal y estatal les garantice su derecho a la seguridad integral. En este caso, a quienes habitan o transitan por el corredor de la Línea 3.

“Estaremos solicitando a las autoridades municipales y estatales que realicen las acciones necesarias, a efecto de que se garantice la seguridad física, la integridad personal, los bienes, de quienes viven o transitan en los alrededores de la Línea 3 del Tren Ligero, y en donde se han presentado, en forma reciente, situaciones alarmantes que incluso han provocado el cierre de algunos edificios. Se tienen que realizar los dictámenes que permitan identificar el origen de las fallas y, al margen de quién tenga que responder, las autoridades deben garantizar que, en este momento, no esté en riesgo la vida ni las posesiones de la gente”.

La CEDHJ advirtió que corresponde a la autoridad local realizar los estudios actualizados de las condiciones de seguridad de las casas o edificios históricos. Entre los inmuebles que deben ser revisados, destacan los casos de iglesias visitadas por cientos de personas, como son el Santuario de Guadalupe, la Catedral, el Templo de San José, el Sagrario Metropolitano y el Templo de San Francisco.

“La Comisión estará iniciando esta intervención, este mismo día, solicitando los informes correspondientes. Pero, de entrada, solicitando como medidas preventivas el que se tomen todas las acciones que resulten necesarias para garantizar la seguridad de las personas”, subrayó.

Los estudios que pedirá la CEDHJ incluyen que se haga un monitoreo sobre la afectación que puede generar la vibración del paso de los vagones de la Línea 3, ya que, a diferencia del Metro de la Ciudad de México, los trenes se mueven con ruedas metálicas, lo que supone un mayor impacto.

Ignacio Pérez Vega