Fotografía: Iván de León
Guadalajara, Jalisco.

La agrupación Pueblos de la Barranca se opone a que siga operando el vertedero de Picachos. Tras una inspección que realizaron pobladores de comunidades colindantes al vertedero, éstos constataron que, a pesar de las adecuaciones que se han realizado, éstas son insuficientes para evitar los daños ambientales y, en consecuencia, la salud de la población continúa en riesgo.

Con el cierre del vertedero de Los Laureles, autoridades municipales anunciaron que el relleno sanitario ubicado con rumbo a la Carretera a Colotlán recibiría la basura recolectada del municipio de Guadalajara, situación que no cayó en gracia de pobladores de comunidades como la de Huaxtla, debido a que dependen económicamente de un balneario que se alimenta de aguas termales y de la cosecha del llamado “mango barranqueño”, por lo que el daño ambiental sería grave y su principal actividad económica pendería de un hilo.

El vertedero de Picachos comenzó a operar en el año 2000, con una proyección de vida útil de 10 años, y ante la cancelación del mega vertedero en Tala y el cierre del relleno sanitario de Los Laureles, es que recibirá las más de dos mil toneladas diarias de basura generadas por los municipios de Guadalajara y Zapopan.

Iván De León Meléndrez

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