Fotografía: Ignacio Pérez Vega
Guadalajara, Jalisco.

Al cumplir cuatro días el campamento-protesta en el terreno de 13.6 hectáreas, donde particulares quieren edificar torres para albergar a mil 600 departamentos, los vecinos de Huentitán advierten que permanecerán ahí hasta que el Ayuntamiento de Guadalajara “recupere” el predio y lo reintegre al patrimonio municipal.

Los colonos de Huentitán, con apoyo de activistas del colectivo por la defensa de parques públicos y de la Federación de Estudiantes Universitarios (FEU), instalaron casas de campaña y ahí elaboran sus alimentos. Realizan guardias para evitar que ingresen los empleados de la desarrolladora.

Francisco Jalomo Aguirre, experto en derecho ambiental y urbano del Centro Universitario de Ciencias Sociales y Humanidades (CUCSH) y habitante de Huentitán, se unió a la protesta y dijo que lo que más le preocupa es que el terreno donde antes hubo 700 árboles, hoy se puede convertir en un predio de cemento.

“La principal preocupación entre muchas ideas que les puedo compartir, tiene que ver con ¡basta de más concreto y más cemento en la ciudad!, porque lo que hemos hecho es evitar que el agua permee a los mantos acuíferos, construir aquí más urbanización significa eso. Necesitamos más áreas verdes, más pulmones para la ciudad, más parques, más arbolado y más vida”, advirtió.

Otro argumento fundamental para insistir en que el terreno de la calzada Independencia y Periférico Norte, se convierta en el Parque Resistencia Huentitán, como lo han bautizado los activistas, es que de permitirse las torres de departamentos, habrá un fuerte impacto ambiental que afectará la calidad de vida de los habitantes del norte de Guadalajara

“Este proyecto impacta de formanegativa en el suministro de agua para el Área Metropolitana de Guadalajara y particularmente impacta ecosistemas reconocidos como Área Natural Protegida, en el caso con la cercanía con la barranca de Huentitán. Se pretende construir con este proyecto de Iconia –que disfrazan de un polideportivo- mil 600 viviendas o mil 600 departamentos de lujo que de por sí también generarían segregación, es decir, no son accesibles para los que más los necesitamos, sino para clases económicamente pudientes. Mil 600 viviendas imaginemos lo que significaría en residuos, es decir, en desechos”, precisó.

Los vecinos de Huentitán piden que la autoridad municipal acuda al predio a sostener un diálogo público, donde en forma abierta la gente se de cuenta de los intereses que defiende el Ayuntamiento de Guadalajara y la postura de los colonos y quienes protegen el medio ambiente.

Ignacio Pérez Vega