Fotografía: Players of life
Guadalajara, Jalisco.

Alejandro Barbosa es un psicólogo de profesión que comenzó con sus prácticas profesionales en el piso 7 del nuevo Hospital Civil de Guadalajara, que lo cambió para siempre. Ahí comenzó a ver las necesidades de los pacientes y sus familias.

Una de las principales necesidades era dónde quedarse a dormir para que llegaran puntuales a sus quimios cuando se trasladaban de municipios alejados de la Zona Metropolitana, así que gracias a los voluntarios que salieron a botear a las calles lograron reunir su primer millón de pesos con el que compraron la primera casa y se convirtió en el primer albergue ubicado en Toluca 689.

Después, surgió la necesidad de crear un sistema escolar que ayudara a los niños en tratamiento a seguir con sus estudios y no perder años escolares para que continuaran su vida de la manera más normal posible, a pesar de estar luchando por lo más importante, su vida, la Escuela Nariz Roja ya cumplió sus 6 años y sigue avanzando.

Pero lo que no habían enfrentado era un desabasto tan generalizado y sostenido de los tratamientos de los niños y de los adultos, y desde hace dos años, desde que la administración federal desapareció al Seguro Popular han tenido que solicitar la solidaridad de la población para reunir recursos y comprar medicamentos que no entrega el sector salud a los pacientes, que dicho sea de paso, muchas vidas se han perdido por este desabasto en todo el país, explica Alejandro Barbosa:

“En México el cáncer es la segunda causa de muerte en niños y la primera en mujeres, hay necesidades que desafortunadamente el servicio de salud no atiende que es albergue, estudios, en algunos casos medicamentos, entonces decidimos enfocarnos en esas áreas”.

Nariz Roja y su equipo, así como las decenas de voluntarios que trabajan por apoyar ya no solo a los niños con cáncer sino también a los adultos, sobre todo mujeres que también han acudido a esta asociación porque no hay más seguro popular que les cubra sus medicamentos y estudios, sigue creciendo, el año pasado inauguraron un nuevo albergue y a donde se mudó la escuela, se ubica a una cuadra del Antiguo Hospital Civil de Guadalajara por la calle de Hospital.

Alejandro Barbosa su fundador y director ha sabido dar a conocer la lucha de la AC a través de las redes sociales y así mucha gente se a unido y apoyado a cientos de niños que han vencido al cáncer, sin embargo, no todos lo han logrado, por eso la urgencia de reunir las herramientas y armas como los medicamentos para que ellos puedan enfrentarse y ganar la batalla. Nariz Roja cumple este miércoles 12 años.

Rocío López Fonseca

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