Guadalajara, Jalisco.

El crimen organizado mata a 106 policías en los primeros tres años de este gobierno

Desigualdad en armas y equipamiento, falta de capacitación, pero también la corrupción, hacen mella en los cuerpos policíacos, que en Jalisco, en estos tres últimos años, han tenido una de sus peores rachas de la historia con 14 de sus elementos desaparecidos, 155 lesionados y otros 106 que fueron asesinados.

Ante la ausencia de una política pública integral por parte del gobierno al respecto, explica Alfonso Partida, la delincuencia pareciera que sí se organiza y a través de la corrupción se infiltran en los cuerpos policíacos.

“Mientras no se tenga una visión integral una visión de unidad una visión de de integridad este va a seguir pasando lo que nos está sucediendo…

en Jalisco que las policías son fácilmente controlables, fácilmente corruptibles

Continuó diciendo que:

“Hay un encargado de plaza en cada municipio, o sea, y a veces dos; y en ocasiones, ya lo vimos aquí en la zona metropolitana, había dos cárteles, no este el del Cholo y el del cartel Jalisco, que al final de cuentas vimos cómo en cuando lo detienen, lo levantan, vulgarmente dicho a esta privación ilegal de la libertad, al cholo, resulta que quienes lo protegían era los altos mandos de la Policía de Guadalajara. Cuando tenían un problema con el otro cártel, pues dormían en las instalaciones de la Policía de Guadalajara no y esto trajo como consecuencia posteriormente hasta la renuncia del propio presidente municipal”.

El investigador expresó que esto eleva las posibilidades de una resistencia armada o de una agresión directa, dentro o fuera de las actividades oficiales de los propios policías y/o agentes de Ministerios Públicos, quienes en funciones o no, hoy enfrentan al crimen con lo que pueden, balas que compran en la clandestinidad e incluso armas de alto poder. Se trata de defenderse.

Ya se ha visto la impunidad con que a muchos de ellos pueden desaparecerlos como ha ocurrido con 14 de sus compañeros en estos tres años; o atacarlos en promedio una vez cada tercer día, como ha ocurrido durante los mil días, dejando un saldo de 106 policías muertos, 155 heridos y 27 que salieron sin ningún rasguño, pero vivieron de cerca el miedo.

“Tenemos una delincuencia del siglo 21, una delincuencia que se ha preparado, que conoció, se preparó en el sistema acusatorio…

ellos saben qué es lo que se necesita, cuentan con abogados que saben que la carga de la prueba pertenece al Ministerio Público y ellos saben que robándose la pistola con la que se cometió, los cascajos con los que dispararon, borrando la huellas digitales, como los rastros, las evidencias, con eso imposible, hasta los cuerpos, como sucedió en San José de Gracia”. 

Además, un número indeterminado viven amenazados, se calcula, y de éstos sólo cinco han optado por formalizar la denuncia.

A todo esto hay que sumar la violencia que no llega a la calle, pero se queda dentro de las instituciones, donde también hay policías que han denunciado violencia laboral e institucional. La Comisión Estatal de Derechos Humanos Jalisco también da cuenta de dos casos oficialmente, pero un número indeterminado de probables víctimas que aún no se han decidido a alzar la voz.

Ser policía ya no es nada atractivo y el déficit es notorio en los cuerpos policíacos, como lo explica el especialista:

“Recuerdo que los dos presidentes municipales de Guadalajara y de Zapopan dijeron que iban a contratar dos mil policías más. Yo quisiera ver de dónde, ya llevan un año y estamos por sacar ese estudio de todo lo que dijeron que iban a hacer. El apoyo al policía: el policía bueno, el policía amigo, el policía y la otra que están sumando ahora -que no tiene desperdicio- lo que le nombran el policía de la Paz y entonces, tú dices eso ¿qué significa?, ¿con qué se come? ¿Cómo lo aterrizo? Entonces ellos se comprometieron a sacar eso, yo quisiera ver de dónde…

El gobernador dijo que iba a instalar la universidad de la policía, no ha puesto el primer ladrillo, pero se la pasó hablando durante un mes de eso que iba a ser.

Eso es como la Policía Metropolitana, es de papel, pero sí se gastan 200 millones de pesos, o sea, entonces, qué se tienen que hacer: Coherencia y articulación con una política pública real, para decir qué tipo de policía necesitamos”.

Y es que nuestra realidad es clara, Jalisco no puede aspirar a una policía nacional o estatal, cuando hay municipios donde el orden está ausente y hay más regidores que policías municipales y los cuatro que existen se dedican a cuidar el edificio de la presidencia municipal.

Lee el especial completo aquí.

Víctor Chávez Ogazón

Deja un Comentario

Please enter your comment!
Please enter your name here