Fotografía: Ignacio Pérez Vega
Guadalajara, Jalisco.

La comunidad indígena coca de Mezcala, municipio de Poncitlán, vivió un día histórico.

Después de 23 años de un largo litigio, este 4 de octubre el Tribunal Unitario Agrario número 15, con sede en Guadalajara, restituyó diez hectáreas que forman parte de la comunidad y que desde 1999 estaban invadidas por el empresario Guillermo Moreno Ibarra, quien colocó cerca electrificada para impedir que nadie ingresara al lugar.

Decenas de pobladores de Mezcala a bordo de camionetas pick up, de redilas, en camiones de volteo, algunos haciendo parte del trayecto a pie, llegaron a la punta del cerro El Pandillo, para presenciar la entrega de las tierras.

Fotografía: Ignacio Pérez Vega

El actuario Miguel Langarica, con el apoyo de elementos de la Guardia Nacional, les dio la posesión de los terrenos invadidos, entre ellos una cabaña que el empresario edificó en el lugar, que tiene una vista privilegiada del lago de Chapala y de la isla de Mezcala.

Pablo Contreras Velázquez, comunero de 83 años de edad, era uno de los más felices por la resolución judicial que les favoreció.

“Llevábamos ya 20 años y nada se veía. Íbamos a un tribunal, a otro. Hasta que no dejaban de darnos luz, ‘tengan fe’. Y mire. Claro que estoy contento”, expresó.

Rubén Ávila, abogado que llevó el caso legal frente a los tribunales agrarios, explicó que la justicia tardó en llegar, pero llegó para beneficio de los comuneros de Mezcala.

“Como dice el refrán ‘el que persevera, alcanza’. En este caso, la comunidad tuvo la suficiente entereza y organización comunitaria para resistir el litigio por tantos años, porque no es fácil. Son gastos, son vueltas, es desgaste para la gente. Este tipo de litigios que involucran derechos colectivos, al final del día, se prolongan tanto, porque lo que está de por medio muchas de las veces, son lugares paradisíacos. Ustedes pueden ver aquí el entorno. Son lugares privilegiados por la naturaleza y eso desata las ambiciones de personas que se dedican a otra cosa que no es trabajar la tierra”, explicó.

Fotografía: Ignacio Pérez Vega

Luis Alberto Indalecio Baltazar, representante legal de la Comunidad Indígena de Mezcala, relató la importancia de recuperar las tierras y destacó la presencia solidaria de grupos como el Congreso Nacional Indígena, el Instituto Mexicano para el Desarrollo Comunitario (Imdec) y Los Pueblos de la Barranca, entre otros.

“Los compañeros de las asociaciones civiles, Un Salto de Vida, diferentes organizaciones que nos acompañan, hermanos todos de lucha, cada quien desde sus áreas. Hoy, gratificantemente Mezcala se convierte en un ejemplo, en que la insistencia y la confianza en las autoridades se da”, manifestó.

Josué Sanabria, guía de turistas en Mezcala, quien narra a los visitantes la defensa heroica de la Isla de Mezcala frente a los españoles, dijo sin dudar que el 4 de octubre pasa a la historia de la comunidad, como otra gesta heroica, al resistir un pleito legal de 23 años para restituir el cerro El Pandillo.

“Sí, la de hoy se puede decir que es una gesta heroica, pero pacífica, porque se usa el derecho”, afirmó.

Mezcala tiene poco más de 8 mil habitantes, de los cuales 406 son comuneros, quienes ahora decidirán el destino que le darán a las 10 hectáreas. Un proyecto que quieren impulsar es crear en el lugar la Universidad de Mexcala.

Ignacio Pérez Vega

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