activistas y periodistas
Fotografía: CNDH
Ciudad de México, México.

La Comisión Nacional de los Derechos Humanos (CNDH) hizo este miércoles un “enérgico” llamado a las autoridades mexicanas para que se refuercen los trabajos de prevención y protección de las personas defensoras de derechos humanos y de periodistas en el país.

La CNDH hizo este llamado y recordó que las autoridades “tienen una responsabilidad reforzada en sus obligaciones de prevención y protección ante el riesgo de que continúen produciéndose crímenes en contra de personas defensoras y periodistas”, dijo el organismo en un comunicado.

Esta petición se da, según el organismo, ante el “alarmante” incremento de agresiones, particularmente homicidios, que se han registrado en contra de estas personas en los últimos años con motivo de su labor.

De acuerdo con el Mecanismo de Protección para Personas Defensoras de Derechos Humanos y Periodistas, al menos 68 defensores de derechos humanos y 43 periodistas han sido asesinados durante el Gobierno del presidente Andrés Manuel López Obrador.

Mientras que la CNDH detalló que del año 2000 hasta el 4 de julio de 2021, el organismo registró 171 homicidios de periodistas, así como 23 periodistas desaparecidos.

Además, de 2006 a la fecha se han registrado 72 homicidios y 9 personas desaparecidas que eran defensoras de derechos humanos.

El organismo reiteró que el Estado mexicano tiene una deuda pendiente con los derechos humanos de periodistas y personas defensoras, y especialmente, con las mujeres de ambos gremios.

Resaltó que se ha dado un “alarmante incremento” en los casos de violencia de género, muchos de los cuales han culminado en feminicidios y otras formas de violencia.

Subrayó que este panorama de violencia en contra de periodistas y personas defensoras “lesiona gravemente al tejido social” pues los homicidios perpetrados en su contra “no solo inhiben de manera directa su labor de defensa y libertad de expresión e información, sino que generan un efecto de autocensura en la sociedad”.

Esto, señaló, a través de la intimidación y amedrentamiento, “cuyo objetivo es evitar que se ejerzan los derechos a la libertad de expresión, de información y a la defensa de derechos humanos”.

La CNDH insistió en la necesidad de que las autoridades reconozcan de manera pública la relevancia de la labor de defensores de derechos humanos y periodistas.

Asimismo, pidió que se comprometan a colaborar para crear un frente común que asegure la libre labor de defensa de derechos humanos y de expresión.

Del mismo modo, que ayuden en la prevención y protección respecto de cualquier acto con el que se pretenda inhibir u obstaculizar estas sensibles y relevantes labores en beneficio de la sociedad.

Finalmente, exigió una política integral de prevención, protección y procuración de justicia para ambos grupos y destacó la importancia de que las autoridades se coordinen para asegurar las condiciones óptimas tanto para la prevención de agresiones en su contra, como para su oportuna y eficaz protección.