Comerciantes del Baratillo
Guadalajara, Jalisco. 

El Baratillo no se instaló por tercera ocasión durante la emergencia sanitaria. Como parte de la estrategia para reducir contagios de coronavirus, uno de los tianguis más grandes de Latinoamérica no se colocó este domingo a lo largo de 80 cuadras del oriente de la ciudad.

Los comerciantes establecidos de la zona  extrañaron el flujo de compradores que atrae El Baratillo. Sin ellos, sus ventas se reducen a la mitad, lamentó Ramón Salazar, quien vende ceviche y pulque.

A lo largo de los seis kilómetros del Baratillo se instaló un operativo con las áreas de Inspección y Vigilancia, Tesorería, Comude, Protección Civil y Policía de Guadalajara para evitar que los comerciantes llegaran a vender, pero éstos desistieron de hacerlo.

Fotografía: Georgina García

A diferencia de las otras dos suspensiones del tianguis, los vendedores ya no intentaron colocarse. Algunos se presentaron en la zona solo para preguntar por la entrega de apoyos, fue el caso de María Guadalupe González.

El ayuntamiento de Guadalajara analiza los indicadores de contagio de cada zona para determinar qué tianguis pueden operar. En la última semana tampoco se permitió la instalación de los mercados al aire libre de Huentitán El Alto, El Rizo, Santa Elena Alcalde, La Antena, Esmirna, Ferrocarril, La Concha, San Juan Bosco y CTM.

Georgina García Solís