Ciudad de Caos | Parte 1

La Policía Vial está ausente en las calles de la metrópoli. Esa es la realidad que perciben miles de automovilistas que recorren las calles y avenidas de Guadalajara.

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Guadalajara, Jalisco.

La Policía Vial está ausente en las calles de la metrópoli. Esa es la realidad que perciben miles de automovilistas que recorren las calles y avenidas de Guadalajara, ya que día con día se ven atrapados en escenarios como estos:

Mapa Ruido
Fotografía: Cascada Noticias

Administración tras administración, ese cuerpo operativo que, en el papel, está encargado de regular la movilidad en el Área Metropolitana de Guadalajara, ha mutado a placer de los gobernantes en turno.

Aristóteles Sandoval, por ejemplo, decidió integrar a los agentes de vialidad a la súper Fiscalía General que creó en 2013. Sin embargo, ese ejercicio de prueba y error lo llevó a corregir sobre la marcha y promover, dos años después, una reforma que los regresara a donde originalmente pertenecían: la Secretaría de Movilidad.

Tomó esa decisión tras confirmar la seria descoordinación que había entre los agentes encargados de agilizar la movilidad y las autoridades que deben implementar estrategias para que las calles no se convirtieran en estacionamientos.

Pero ahora, con Enrique Alfaro al frente del Gobierno de Jalisco, la tutoría de los agentes viales regresó a la Secretaría de Seguridad Pública, y su ausencia en las calles no ha pasado desapercibida.

 

La teoría dice que la Policía Vial debe “redistribuir ordenadamente el espacio de la vialidad urbana para permitir el acceso seguro de todas y todos los usuarios, permitiendo con esto la reducción del número de lesiones y muertes de tránsito, al tiempo de mejorar la movilidad de peatones y ciclistas”.

Pero eso simplemente no ocurre en la actualidad. El propio gobernador, Enrique Alfaro, ha reconocido que él mismo se ha quedado atorado en el tráfico. Al menos así lo dijo en una ocasión cuando se dirigía a un concierto en el Estadio de las Chivas.

Fue ese mismo evento musical el que desató el debate público respecto a la presencia y jurisdicción de la Policía Vial en las calles de la metrópoli. El alcalde, Juan José Frangie, de plano tronó.

Eventualmente, a la voz del edil zapopano se sumaron las de los presidentes de Guadalajara, Pablo Lemus, y Tlajomulco, Salvador Zamora. Su conclusión es la misma: los policías viales no se notan en la ciudad.

¿Y de qué nos sirve a los ciudadanos que la Policía Vial trabaje bajo la jurisdicción de la Secretaría de Seguridad? ¿Cuánto cuesta el que una ciudad se paralice por su poca presencia? No se pierda la segunda parte de este trabajo especial: ciudad de caos.

 

Lee el especial completo aquí.