Fotografía: Colpresa - Archivo . referencial
Guadalajara, Jalisco.

Justo cuando Jalisco ronda los 55 mil casos de Covid-19 los centros comerciales abrieron sus puertas a los clientes también los fines de semana. Para evitar contagios, los locales solamente abrían de lunes a viernes.

Al ingresar en los centros comerciales los vigilantes se encargan de tomarla temperatura en la muñeca, como si hubiera ganado la idea de que acercar el termómetro a la frente provoca algún daño.

“Muchos se molestan si es colocado en la frente”, comentó una de las personas encargadas de dar gel y tomar la temperatura de los usuarios.

Los visitantes caen a cuentagotas durante la tarde, pero se ve un aumento conforme llega el horario de las películas.

En algún punto de la pandemia fue implantada la medida de entrar una sola persona por familia a comprar, pero este fin de semana ya era posible ingresar dos o más personas.

Van parejas y niños, pocos adultos mayores, el principal foco de atención durante la pandemia porque es un grupo de riesgo.

Ahora la experiencia de compra implica una fila y tomar la sana distancia. Comer, solo junto a una mesa vacía, atrás quedaron aquellas imágenes de los comedores abarrotados. Para algunos locatarios, la afluencia es apenas similar a la que hay entre semana.

El uso de cubrebocas ya es una imagen común entre los asistentes, pero hay quienes no lo portan.

Elizabeth Ortiz