Fotografía: EFE/Mario Guzmán.
Guadalajara, Jalisco.

Un total de 21 de los 874 integrantes de la tripulación de un crucero resultaron positivos al examen de COVID-19 y eso fue suficiente para que no se le permitiera desembarcar en Puerto Vallarta. Previamente visitó Cabo San Lucas y Mazatlán. Se dijo que la propagación del virus a bordo era exponencial.

Así lo confirmó el gobierno de Jalisco, que aseguró que en todo momento hubo contacto con la empresa.

A bordo del impresionante barco viajaban 874 tripulantes y mil 35 pasajeros, a quienes se les realizó un examen al abordar en San Diego, California, el pasado 18 de diciembre del año en curso.

Cuando ya habían avanzado varios miles de millas, aparentemente recibieron los resultados y se confirmó el primer caso. En cuatro días pasaron de uno a 21, mismos que se notificaron a las autoridades navieras de Jalisco, que recibieron a la embarcación a las 07:30 horas en la Marina de Puerto Vallarta.

En un principio se analizó la alternativa de que todo aquel pasajero que quisiera desembarcar en el destino turístico pudiera hacerlo bajo restricciones y presentando prueba de antígeno negativa; sin embargo esta opción se descartó debido a que los protocolos de salud indican que nadie podría desembarcar al registrarse casos positivos en la embarcación.

Sostuvo el gobierno de Jalisco que la autoridad sanitaria no concedió la autorización para el desembarque de pasajeros, siguiendo el protocolo de vigilancia epidemiológica, a fin de evitar riesgos a la salud de los habitantes del puerto.

El último reporte era que el crucero siguió su trayecto hacia el sur del continente y con un crecimiento exponencial de los casos confirmados entre sus tripulantes, para pasar de uno a un total 21. Ningún caso se reportó entre pasajeros, hasta ese momento.

La SSJ informa que continuará con las acciones de Vigilancia Epidemiológica Internacional.

Víctor Chávez Ogazón