Fotografía: EFE/EPA/OLIVIER HOSLET
Bruselas, Bélgica.

La Comisión Europea (CE) presentará mañana sus nuevas previsiones macroeconómicas para la Unión Europea y cada país miembro, que por primera vez tendrán en cuenta el impacto de la invasión rusa de Ucrania y serán la base para decidir si es necesario mantener congeladas un año más las normas fiscales.

Sus últimas proyecciones, publicadas días antes del inicio del conflicto el 24 de febrero, preveían un crecimiento económico del 4 % tanto en la UE como en la eurozona para este año, pero el Ejecutivo comunitario ya ha advertido de que la guerra frenará el avance del PIB, aunque no debería hacer descarrilar la recuperación pospandemia.

“El crecimiento del 4 % que proyectamos para la eurozona este año está fuera de alcance”, decía el mes pasado el comisario de Economía, Paolo Gentiloni, anticipando una ralentización que otras instituciones ya han plasmado en sus previsiones.

El Banco Central Europeo (BCE) revisó a la baja su proyección de crecimiento para la eurozona al 3.7 % para 2022 y al 2.8 % para 2023 y el Fondo Monetario Internacional (FMI), al 2.8 % y al 2.2 %, respectivamente.

La crisis en Ucrania, prevén, agravará los problemas de suministros que se arrastran desde la pandemia y elevará aún más los precios de la energía que están impulsando la tasa de inflación a niveles récord en los últimos meses, del 7.5 % en abril en la eurozona. Ya en febrero Bruselas elevó su proyección de inflación hasta el 3.5 % de media para este año, aunque esperaba que se modere al 1.7 % el próximo.

Deja un Comentario

Please enter your comment!
Please enter your name here