Fotografía: UdeG
Guadalajara, Jalisco.

José Trinidad Padilla López impartió la conferencia “La Biblioteca Pública del Estado de Jalisco Juan José Arreola. 160 años de un Proyecto Cultural y Educativo” en el auditorio José Cornejo Franco del recinto.

Padilla López compartió con los asistentes un recorrido histórico por las diferentes etapas de la biblioteca, desde su fundación el 24 de julio de 1861 por decreto del entonces gobernador Pedro Ogazón hasta su traslado al Centro Cultural de la Universidad de Guadalajara.

El director del complejo explicó que la fachada fue diseñada por el arquitecto Federico González Martínez y se titula “Fachada de lenguas indígenas”: las 17 líneas que se entrecruzan en el edificio contemporáneo representan las lenguas indígenas que aún se hablan en México y las 5 del edificio histórico hacen referencia a las que ya desaparecieron.

La biblioteca recibió el nombre de “Juan José Arreola” en memoria del escritor zapotlense, quien fungió como su director de 1991 a 2001. Además, tiene la capacidad para albergar tres millones de libros y distintos materiales de lectura:

“La riqueza documental, bibliográfica y hemerográfica de esta biblioteca es tal, que se puede considerar uno o tal vez, el mayor y más rico acervo histórico para el Occidente de nuestro país. En la biblioteca histórica encontramos importantes archivos como el de la Audiencia de Guadalajara, del Supremo Tribunal de Justicia del Estado de Jalisco. De hecho, tenemos el archivo del Supremo Tribunal de Justicia que tiene documentos que datan desde que existe México como República Federal”.

Acerca de las donaciones que han recibido, Padilla López puntualizó:

“El acervo histórico se ha ido incrementando con la compra o donación de diversas colecciones, una de las cuales es la biblioteca “Jorge Alvaréz del Castillo”, que pertenecía al dueño…bueno al hijo del fundador del periódico “El informador” y que tiene publicaciones desde el siglo XVI. Esta biblioteca es una de las bibliotecas particulares más ricas”.

A su vez, el acervo del lugar incluye una colección de lenguas indígenas y de los primeros periódicos publicados en la perla tapatía, es el caso de “El Despertador Americano”, así como un archivo visual y sonoro.

Otras de las novedades que ofrece la biblioteca son una mapoteca, el Laboratorio de digitalización, el Laboratorio de Conservación y Restauración, la bebeteca diseñada para los más pequeños de la familia, y el área de Tiflotecnia con audiolibros, libros en braille y el servicio de convertir las publicaciones a este lenguaje.

Finalmente, la biblioteca impulsa el proyecto “La embajada intercultural” con representantes de los consulados de la comunidad judía, libanesa, china y japonesa.

La charla se llevó a cabo en el marco de las actividades de Guadalajara Capital Mundial del Libro.

Isabel Reyes

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