Banco central de México
Fotogrfía: EFE - Mario Guzman
Ciudad de MéxicoMéxico.

Banco de México (Banxico) mantuvo este jueves sin cambio su tasa de interés referencial, en 4.25%, y detuvo un ciclo de relajación monetaria que empezó en agosto de 2019, con 11 recortes consecutivos, alegando riesgos sobre la trayectoria de la inflación.

“Considerando las previsiones de inflación descritas y la conveniencia de consolidar una trayectoria decreciente (…) la Junta de Gobierno decidió por mayoría mantener el objetivo para la Tasa de Interés Interbancaria a un día en 4.25%”, dijo Banxico en su anuncio de política monetaria.

La decisión no fue unánime: uno de los cinco miembros de la junta de gobierno votó por disminuir la tasa de interés a 4 %, detalló la institución.

“Esta pausa brinda el espacio necesario para confirmar una trayectoria convergente de la inflación a la meta”, del 3%, +/- un punto porcentual, añadió el órgano directivo del banco en el comunicado.

En octubre, la tasa de inflación de México a 12 meses fue de 4.09%, según reportó el lunes pasado el instituto nacional de estadística, ubicándose arriba del objetivo de Banco de México por tercer mes consecutivo.

“Las expectativas de la inflación general para el cierre de 2020 se incrementaron”, apuntó el banco.

Analistas habían estimado que la persistencia alcista de los precios y los riesgos de una renovada volatilidad financiera podrían disuadir a Banxico de efectuar un nuevo recorte, pese al todavía débil desempeño de la actividad económica tras la parálisis provocada por la pandemia de covid-19.

Aunque la institución reconoció que la actividad económica se recuperó en el tercer trimestre, advirtió que esta “permanece por debajo de los niveles previos a la pandemia en un entorno de incertidumbre y riesgos a la baja”.

El PIB de México, la segunda economía de América Latina después de Brasil, se contrajo 8.6% entre julio y septiembre frente al mismo lapso de 2019, pero experimentó un repunte de 12% comparado con el segundo trimestre de este año.

Los datos reflejan mejoría tras el descalabro del segundo trimestre, cuando el PIB se hundió 18.7% frente al año anterior, debido al cierre de actividades productivas por la pandemia del nuevo coronavirus.

Desde junio se han reabierto gradualmente algunos sectores de la economía, pero con restricciones que impiden su desarrollo pleno.