desaparecidos
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Guadalajara, Jalisco. 

Las autoridades no están explorando líneas de investigación para encontrar con vida a los desaparecidos, a pesar de que los periodistas han documentado casos en los que las víctimas eran explotadas sexualmente u obligados a realizar actividades ilícitas.

Así lo señalaron periodistas que participaron en la mesa “El regreso del infierno; los desaparecidos que están vivos”, convocada por el Comité Organizador del Premio Jalisco de Periodismo 2020 y en el que participaron tres ganadores de este galardón.

Darwin Franco Migues, director de Zona Docs, señaló que México ya supera 74 mil desapariciones y Jalisco ocupa el segundo lugar con 2 mil 169 desaparecidos.

“Jalisco desde hace varios años ya, a pesar que las autoridades han negado sistemáticamente el problema somos el segundo estado con más desaparecidos, en los registros de la CNDH son 2 mil 169 desaparecidos, y la mayoría de quienes están desapareciendo son jóvenes entre los 14 y 29 años y en el caso de las mujeres entre 12 y 24”.

Además hay 38 mil 500 de personas fallecidas no identificadas en los forenses y en Jalisco más de 2 mil 300 personas fallecidas no identificadas en el Semefo y panteones municipales.

Alejandra Guillén, se refirió al reportaje que realizó en mancuerna con Diego Petersen en el que documentaron la esclavización de personas por parte de delincuentes, hecho que en un inicio informó la Fiscalía General en 2017, pero sin mayores detalles.

“La información está desagregada y si van dando seguimiento a las notas se darán cuenta que en cada caso que se anuncia se puede hacer una gran investigación, porque no nos están diciendo más. Lo que justifican en las ruedas de prensa es que no nos pueden dar muchos detalles porque hay información y quédense con la duda aunque sea un concepto casi de guerra”, explicó para recomendar a los estudiantes de periodismo que ahí hay una ventana de oportunidad para investigaciones periodísticas. 

El periodista Diego Petersen, señaló el crimen de la desaparición implica doble dolor y doble revictimización.

“El problema de la desaparición es que hay una víctima que es el desaparecido y hay otra gran víctima: la familia, porque no sabe cuál es el paradero. El duelo es mucho más largo y mucho más incierto, no hay un punto final sino una especie de limbo, no hay muerte, tampoco hay vida. Es una especie de limbo donde están los desaparecidos. Y segundo, la doble victimización por parte del Estado”.

La mesa fue moderada por la periodista Becky Reynoso.

Julio Ríos