Sebastian Kurz
Fotografía: Joe Klamar - AFP
Viena, Austria.

El conservador Sebastian Kurz fue investido este martes para un segundo mandato en Austria a la cabeza de un gobierno con ministros ecologistas, tras no haber logrado una coalición con la extrema derecha.

El canciller, los diez ministros del partido conservador ÖVP y los cuatro ministros ecologistas juraron el cargo este martes en una ceremonia ante el jefe de Estado, Alexander Van der Bellen, que había dirigido los Verdes.

La prensa calificó entre otros de “exótico” o “improbable” el nuevo gobierno, una coalición inédita y que permitirá a los Verdes austríacos (Die Grünen) entrar por primera vez en el ejecutivo.

“Es posible proteger el clima y las fronteras”, dijo Kurz, que defiende una línea dura en materia de inmigración.

A sus 33 años volverá a ser el dirigente más joven del mundo y asegura que la nueva coalición es un modelo para el planeta.

A principios del año pasado un caso de corrupción puso fin de manera prematura a la coalición de Kurz con los nacionalistas del FPÖ tras 18 meses de alianza.

El escándalo, llamado Ibizagate, obligó al líder del FPÖ a dimitir después de que lo filmaran sin él saberlo ofreciendo adjudicaciones públicas.

Tras la caída del gobierno, las elecciones anticipadas de septiembre dieron la victoria al ÖVP (37,5%) pero sin mayoría absoluta. EL FPÖ perdió diez puntos y prefirió volver a la oposición.

Kurz optó por negociar con los ecologistas, que subieron diez puntos en los comicios, y el 1 de enero se pusieron de acuerdo para formar una coalición.

La coalición no es “una boda de amor”, apunta a la AFP el analista Johannes Huber. “Como lo dice [Kurz] cada vez, se trata de dos partidos muy distintos”.

El canciller admitió este fin de semana que “en muchas cuestiones somos más cercanos al FPÖ” que a los ecologistas y aseguró que estaba “muy satisfecho” con la anterior coalición.