Fotografía: Medios
Guadalajara, Jalisco.

Las personas transgénero que quieran modificar los datos de nombre y sexo en sus actas de nacimiento, podrán hacerlo en todo el estado, a partir de la reforma al Reglamento del Registro Civil del Estado.

Esta decisión fue aplaudida por las asociaciones que defienden los derechos de las personas de la comunidad LGBTIQ+, Unión Diversa de Jalisco (UDJ) y Marcha del Orgullo de Guadalajara, que dirige Fascinación Jiménez Figueroa, quien dijo que se trata de un logro tras años de exigirlo.

El derecho a la identidad fue reconocido en Jalisco, tras un decreto publicado en el periódico oficial, el pasado 29 de octubre.

Ahora, basta con que una persona transgénero vaya al Registro Civil llene un formato, presente el acta de nacimiento y una identificación, para hacer el cambio de nombre y sexo.

“Se está reconociendo el derecho humano a la identidad de género autopercibida en el estado de Jalisco. Es gracias a la voluntad política de parte del gobernador, no así del Congreso del Estado, que no ha modificado el Código Civil, esto es únicamente una modificación al reglamento del Registro Civil y las personas beneficiadas son todas las personas ‘Trans’ que van a poder acceder a este trámite y queda pendiente la agenda LGBT+”, explicó.

Imagen: redesEn el decreto publicado en el Diario Oficial del Estado de Jalisco por parte del Poder Ejecutivo, se reconoce “el derecho humano que tiene toda persona al reconocimiento de su identidad de género percibida libremente por ella misma”.

El documento reconoce el derecho a la identidad de género en todo el estado. En el caso de menores de edad, deberán presentar un escrito de quien ejerza la patria potestad o del tutor, donde exprese el consentimiento para la modificación del acta de nacimiento.

Fascinación Jiménez agregó que aún resta mucho por hacer y van a persistir para que se concrete la agenda de la comunidad LGBTIQ+

Citó el caso del Congreso de Jalisco, a quien nuevamente le señalan su nula voluntad política y nulo compromiso con los derechos humanos, pues resta por armonizar el Código Civil y otras leyes, sobre el reconocimiento al matrimonio igualitario, el registro de hijas e hijos, por parte de madres y padres que integran parejas del mismo sexo, entre otros asuntos.

Está pendiente también que se incluya en la Ley sanciones a quien realice esfuerzos para corregir la orientación sexual o identidad de género, también conocidas como “terapias de conversión”.

Ignacio Pérez Vega