Fotografía: Isaura López.
Guadalajara, Jalisco.

En México se desconoce cuántas personas tienen hipercolesterolemia familiar: una condición que no se diagnostica a tiempo ni se otorgan los tratamientos adecuados. Ésta se caracteriza por tener niveles altos de colesterol LDL, conocido como “colesterol malo”, lo que conlleva a tener un mayor riesgo cardiovascular.

Durante la V Cumbre Latinoamericana del Colesterol, Carlos Aguilar Salinas, adscrito de la Unidad de Investigación en Enfermedades Metabólicas, Instituto Nacional de Nutrición “Salvador Zubirán”, advierte que, de acuerdo con un estudio reciente, se demostró que uno de cada 30 defunciones tenía este padecimiento.

Los primeros resultados, añadió, son “desagradables”. Esto al mencionar que en el seguimiento de casi 300 personas se observó que tuvieron un diagnóstico tardío, tenían comorbilidades como hipertensión arterial, sobrepeso, tabaquismo y ya habían sufrido eventos cardiovasculares. Sin embargo, el tratamiento que recibieron fue el inadecuado.

“Muchos de ellos reciben drogas inadecuadas, manejo con monoterapia ezetimiba, el uso de fibratos y cuando se usa las estatinas se emplea de baja potencia”.

El riesgo, anotó, es que al no tener un tratamiento adecuado no se logran reducir los niveles de colesterol LDL. De acuerdo con las guías para este padecimiento, sería del 50 por ciento.

El tratamiento debe otorgarse desde la adolescencia para mejorar la calidad de vida. Las y los habitantes mexicanos a nivel Latinoamérica tiene los niveles de colesterol alto.

Isaura López Villalobos

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