Guadalajara, Jalisco.

El SIAPA… ¿proveedor de servicios de clase mundial?

Está en su visión.

Al menos en el papel, el Sistema Intermunicipal de Agua Potable y Alcantarillado (SIAPA) busca ser un “organismo operador reconocido por sus buenas prácticas, cumplimiento de sus objetivos, socialmente responsable, amigable con el medio ambiente” y, sobre todo:

“proveedor de servicios de clase mundial”.

Sin embargo, las múltiples denuncias de ciudadanos que muestran agua turbia salir de su grifo, la interrupción del servicio de abasto durante el primer semestre de 2021 y hasta la detección de bacterias en el agua que ya está potabilizada, ponen en entredicho esa meta de alcanzar un estatus digno de presumir ante el mundo.

El SIAPA es un organismo que depende del Gobierno del Estado, aunque tiene alcance intermunicipal, y que está encargado de prestar el servicio de “agua potable, no potable, residual, tratada y agua negra”, así como de su saneamiento.

Esa es la teoría.

Porque en la práctica, la Comisión Estatal de Derechos Humanos Jalisco (CEDHJ) emitió su décima recomendación de este año a todas las instituciones del agua en Jalisco; entre ellas, al organismo operador, precisamente porque detectó una “violación del derecho humano al agua y al saneamiento”.

 

En sus investigaciones, que iniciaron en agosto de 2020, la Comisión “evidenció la falta de distribución de agua en diversas colonias de la metrópoli, así como su deficiente calidad en otras”.

La dependencia confirmó los cientos de reportes ciudadanos de agua turbia, con sedimentos de lodo o de un tono amarillento, y el hecho de que eso impactó en su calidad de vida, pues nadie usa esa agua para cocinar sus alimentos, lavar su ropa o sus trastes.

Derechos Humanos reconoció que el SIAPA trató de atender la problemática, pero también que el organismo “denotó su falta de previsión y preparación para combatir de manera adecuada la deficiente distribución del agua, así como la falta total de la misma”, ya que los problemas de escasez y distribución de agua turbia todavía persisten en algunas colonias.

La defensoría también dirigió su llamado de atención a la Secretaría de Gestión Integral del Agua, a la de Infraestructura y Obra Pública, a la de Salud, a la Comisión Estatal del Agua y a la Coprisjal, pues se confirmaron afectaciones, intermitencias y agua de mala calidad en 140 colonias.

Sin embargo, el SIAPA argumentó que, derivado del aislamiento por la pandemia de COVID-19, habían “disminuido considerablemente las reservas de agua”, que se realizaron acciones para revertir “rápidamente” ese estatus y que el agua turbia se debía a “arrastres” en las líneas de distribución. También expuso que el consumo extraordinario había provocado fugas que generaron acumulación de sólidos.

Sin embargo, esos argumentos se encuentran en la recomendación de Derechos Humanos, pues, aunque este medio ha hecho constantes solicitudes de entrevista, el organismo operador los ha derivado o, simplemente, ignorado.

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