Guadalajara, Jalisco.

En Chapala confunden la operación de protocolos de sanidad y aplican violencia irracional en contra del director de la Preparatoria Regional de Chapala, Juan Ramón Álvarez López, quien la tarde del viernes 1 de mayo, fue golpeado hasta dejarlo inconsciente. Fue esposado y arrestado y al final lo dejaron libre sin explicación alguna.

El maestro Ramón Álvarez fue interceptado cuando circulaba en la carretera a Chapala, en un “filtro” colocado por la Policía Municipal, a la altura del fraccionamiento Chapala Haciendas, a un kilómetro del ingreso a la cabecera municipal.

El profesor se identificó con una credencial del INE, sin embargo, como no tenía el domicilio de Chapala, le pidieron que se regresara a Guadalajara. El argumento que dio el docente es que desde hace ocho meses vive en Chapala y enseguida les mostró su credencial como director de la Prepa.

Sin embargo, en lugar de darle el paso hacia su domicilio, tres policías municipales, con la complacencia de un Policía Vial estatal, lo bajaron de su camioneta y lo golpearon hasta dejarlo inconsciente.

“Sin mediar absolutamente ninguna situación de por medio, abrió la puerta de la camioneta, me jaló de la camisa, comenzó a forcejear y trató de quitarme las llaves del vehículo. Al no poder hacerlo, pidió el apoyo de uno de sus compañeros. El otro elemento de la Policía de Chapala se metió por el otro extremo de la puerta y empezó a golpearme. Me tomó del cuello, me bajó de la camioneta, trató prácticamente de estrangularme. Llegó al extremo de dejarme sin respiración, perdí el conocimiento, caí al suelo y cuando estaba reaccionando, se abalanzó y me puso la rodilla en el tórax, lo cual fue sumamente agresivo, porque me volvió a sofocar. Me vuelve a agarrar del cuello, me volvió a apretar y prácticamente pierdo el conocimiento”, relató Ramón Álvarez López, director Preparatoria de Chapala.

Tras la agresión, en lugar de llevarlo a los servicios médicos, los policías de Chapala lo llevaron a los separos municipales, donde lo esposaron a un tubular, en un patio anexo a la comandancia. De ello hay constancia por medio de unas fotografías.

El alcalde de Chapala, Moisés Alejandro Anaya Aguilar, por medio de redes sociales, informó que se abrió una investigación sobre la actuación de los tres policías, entre ellos al oficial Francisco Javier García Cervantes, quien estaba a cargo del “filtro”.

Aseguró que “en Chapala no se tolerará ningún abuso de autoridad, ni el uso arbitrario de la fuerza pública”. Además, ofreció revisar los protocolos de actuación en los “filtros” de ingreso a la cabecera municipal.

El director de la Preparatoria de Chapala anticipó que procederá legalmente por “abuso de autoridad”, en contra de los tres uniformados municipales y en contra del Policía Vial. Además, presentará una queja ante la Comisión Estatal de Derechos Humanos Jalisco (CEDHJ).

“Fueron acontecimientos muy desagradables. Lo único que estamos solicitando es que se esclarezca este tema y que se castigue a los responsables a quienes violentaron todos mis derechos, a quienes me agredieron y a quienes me ocasionaron todas las ofensas de las que fui objeto durante este procedimiento alevoso, agresivo, por demás violento en el que se denigró a mi persona. Yo estoy en manos de lo que me indique el abogado general de la Universidad, quien estará llevando este asunto hasta sus últimas consecuencias”, advirtió Ramón Álvarez López, director Preparatoria de Chapala.

El Sistema de Enseñanza Media Superior (SEMS) de la Universidad de Guadalajara (UdeG) emitió un pronunciamiento, en el que exigen al alcalde de Chapala, que se aplique un castigo ejemplar en contra de los tres policías que agredieron al maestro Ramón Álvarez.

Ignacio Pérez Vega