Absurdo pensar en completar curso escolar en casa, donde no hay condiciones de estudio
Fotografía: EFE/ Paco Santamaria/ Referencial




Guadalajara, Jalisco. 

Es absurdo querer simular que se cumplió el ciclo escolar suspendido por el coronavirus, pues los hogares no tienen condiciones para que los niños tomen clases y además nisiquiera existe la certeza sobre cómo se va a evaluar a los chiquitines.

En esto coincidieron los expertos del Webinar “El aprendizaje de los niños en tiempos de encierro”, organizado por la Universidad de Guadalajara (UdeG). Así lo señaló, Blanca Heredia, investigadora del CIDE.

“Es absolutamente insensato y hasta cruel, pretender que los niños cubran el curso escolar, que en condiciones normales no tiene sentido y nunca se logra alcanzar. Que las autoridades revisen y se diga cómo se va a avaluar el ciclo escolar. En la comunicación del secretario Esteban Moctezuma donde extendió suspensión de actividades hasta el 30 de mayo señaló que se iba a salvar el curso, con carpetas de evidencias. ¿Pero cuál va a ser el mecanismo concreto para pasar al siguiente ciclo escolar? Necesitamos esa certeza”.

Marco Fernández, profesor investigador de la escuela de Gobierno del Tecnológico de Monterrey recordó que el 40 % de los alumnos no tiene acceso a internet y las clases a través de radio y televisión han sido insuficientes.

"La neta, la verdad, de nada nos sirve un ejercicio de simulación en el que todo mundo reporta cuentas alegres de que todos los maestros han podido contactar a sus alumnos. Y esos son los primeros candidatos al abandono escolar, otro de los fenómeno preocupante que se va a derivar de la crisis".

La doctora Lizette Ramos, profesora-investigadora de la UdeG y especialista en alfabetización científica habló sobre las complicaciones que ha presentado para las familias tomar clases en casa.

"La casa no es escuela, no ha sido fácil disponer de un espacio de casa apto para las sesiones en línea. Los niños tienen miles de distractores y más en las casas que son pequeñas y habitan cinco personas en un mismo lugar. En este sentido reconocemos que la casa como espacio, no representa condiciones para aprendizaje. Hay mamás que los dejan que se conecten para que convivan con sus compañeros,más que por lo que puede aprender".

Otros problemas son la brecha digital, los padres no son maestros y los profesores no son diseñadores instruccionales y se han visto obligados a diseñar cursos de la noche a la mañana.

Recomendó a los padres de familia que realicen redes de apoyo, con otros papás que tengan experiencia en ciertos ramos del conocimiento o con los hermanos mayores que tienen estudios superiores. A los niños, que hagan un diario COVID, para que registren sus experiencias, con dibujos, collages y poesías.