Autlán, Jal.

 

De los servicios públicos que los ayuntamientos están obligados a proveer por ley, los que adquieren mayor relevancia al generar mayores problemáticas y complicaciones para los municipios son el abasto de agua potable, drenaje, alcantarillado, tratamiento y disposición de sus aguas residuales, y, por otro lado, la limpieza, recolección, traslado, tratamiento y disposición final de residuos.

Los habitantes de Autlán de Navarro depositaron su confianza en el proyecto político encabezado por Miguel Ángel Iñiguez Brambila y su planilla, integrada por militantes de los partidos Morena, PT y el desaparecido Encuentro Social, quienes en campaña prometieron que harían que Autlán “volviera a brillar.

Y a tres años de su administración municipal ¿Cómo estás Autlán?

Abastecimiento y distribución

El abastecimiento y la distribución de agua potable fueron una de las deficiencias más marcadas desde el inicio de la administración. Tres años después, el problema persiste.

El investigador del Centro Universitario de la Costa Sur (CUCostaSur), Luis Manuel Martínez Rivera, señaló que en Autlán cada persona gasta alrededor de 700 litros de agua por día, una cantidad que supera cuatro veces lo establecido por las normas internacionales.

“En términos generales, no quiere decir que toda la consumimos, pero es todo lo que entra a la ciudad, cuando las normas internacionales marcan que deberíamos tener 150 litros o 250. De repente tú dices: ¿Cómo es que tenemos un consumo de 700 y tenemos tan grave problema de abastecimiento? Obviamente son problemas de distribución. Los presidentes están buscando nuevas fuentes de agua, como traer más desde Manantlán cuando aún no hemos resuelto por qué estamos consumiendo tanto”.

Además, el municipio incumple con la calidad del agua que provee a sus ciudadanos. De acuerdo con un informe de la Comisión Estatal del Agua (CEA), hay una alta concentración de nitratos en el líquido de Autlán, además de presencia de plaguicidas en los puntos de abastecimiento doméstico en comunidades agrícolas.

Para resolver este tema, reconoció el académico, tres años no bastan. Sin embargo, consideró que sí es necesario definir prioridades y destinar recursos para comenzar a solucionarlo.

“Deben estar en la lista de problemas prioritarios del municipio. En ese sentido, el presupuesto debe también tener prioridad. La Dirección de Agua Potable recibe bastantes buenos ingresos, creo que este año o el pasado recogió cerca de 33 millones de pesos; el problema es cómo se utilizan esos 33 millones de pesos”.

Disposición de aguas residuales

El volumen de aguas residuales está vinculado al consumo de agua potable. Un municipio con alto consumo, como es el caso de Autlán, debería tener dentro de sus prioridades el saneamiento, y en ese ámbito el trienio 2018–2021 está en deuda, ya que ninguna de las plantas de tratamiento funciona, la infraestructura destinada al saneamiento se deteriora y nunca se presentó una propuesta para reactivarlas, señaló Rivera Martínez.

“No avanzamos nada. Ni siquiera hay una propuesta de rehabilitación de la planta de tratamiento. No es fácil en tres años rehabilitarla o reconstruirla, pero sí se debería, cuando menos, haber hecho el intento de tener una propuesta para ponerla a trabajar o tener algunas acciones para reducir el consumo de agua. En el rastro municipal se le invirtió el trienio pasado una planta de tratamiento, y se abandonó en este, me tocó ir a ver esa planta y en los contenedores se están manejando todos los residuos sólidos orgánicos que salen del rastro y probablemente se están yendo directo al relleno sanitario”.

Inició y terminó con los contenedores llenos

El tratamiento de residuos es importante, el diseño de sistemas para su manejo y tratamiento puede auxiliar en el servicio de limpieza y recolección, lo que redundaría en menos costos para el municipio.

Pero tres años no fueron suficientes para que los funcionarios al frente de la Dirección de Ecología y Aseo Público emprendieran una estrategia integral de manejo de residuos sólidos en el municipio. Sus acciones fragmentadas se reflejaron en el colapso de los contenedores en la ciudad. Pero esto es sólo la punta del iceberg.

“Antes fueron los camiones; hoy es el Covid en el personal, pero en realidad el problema ha persistido, se controla unos días y luego vuelve a aparecer. Hay una ley estatal que dice que debemos hacer un plan que incluya la recolección, disposición, reciclado y reutilización. Se hacen acciones muy independientes; de repente vemos que el manejo de residuos sólidos es sólo los contenedores y no vemos la disposición del relleno sanitario, que también está muy mal; no vemos un programa de reciclaje que se haya incorporado ni estrategias fuertes para reducir la producción de residuos”

Falta de transparencia

El municipio tampoco provee información periódica sobre la cantidad de basura que producen los autlenses ni el porcentaje que se recicla. Si se desea obtener información, debe hacerse una solicitud de Transparencia, y si ésta no es específica, la información no se proporciona.

“Los mecanismos más claros y transparentes no es que te la den a través del sistema, sino que la pongan pública en su portal. Muchos ciudadanos no saben cómo hacer una solicitud vía transparencia; hay información que debería estar disponible sin que nadie la pida, para eso son las páginas web no sólo para ver qué funcionarios están, sino para ver todas las estrategias, los planes, los informes, todo lo que se genera debería estar ahí, incluso como una estrategia de educación para reducir la problemática”.

Antonio Díaz

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