Especial | Caso Chalacatepec




Fuerza Única Regional impide a ejidatarios de Chalacatepec elegir nuevo comisariado (Parte I)

- Fuerza Única Regional impide la elección de nuevo comisariado en Tomatlán -

Tomatlán, Jalisco

 

Este domingo 23 de octubre se llevó a cabo la asamblea del Ejido de José María Morelos, en el municipio de Tomatlán, Jalisco donde se elegiría a las nuevas autoridades del comisariado. Sin embargo, la policía que conforma la Fuerza Única Regional impidió ingresar a la casa ejidal a todos ejidatarios que se oponen a los proyectos ecoturísticos del Nuevo Cancún, en las playas de Chalacatepec.

Aunque había un acuerdo pactado con el propio secretario general del Gobierno de Jalisco, Roberto López Lara, para que toda la comunidad pudiera elegir a sus nuevos representantes, en la casa ejidal ubicada a dos cuadras de la plaza principal de Tomatlán, llegaron seis patrullas con 18 policías que impidieron ingresar a los disidentes y a sus abogados.

Lo que parecía una fiesta de civilidad y democracia, acabó en bronca y divisiones entre los pobladores del municipio de Tomatlán.

En punto de las 11 de la mañana del domingo 23 de agosto, seis camionetas con por lo menos 15 policías armados, tomaron posesión de los ingresos de la casa ejidal que se ubica a 380 kilómetros de Guadalajara y a siete kilómetros de las playas de Chalacatepec. En este lugar se desarrollaría la asamblea para renovar al comisariado, que entre sus funciones está la convalidación de la venta de tierras a particulares.

Es el propio abogado, Rafael Pérez Buegos, quien señala la importancia de esta asamblea, porque más allá de elegir comisariado, lo que está en juego son más de 11 mil hectáreas de selva y 12 kilómetros de playa codiciada.

Los ejidatarios que se oponen a la venta de sus tierras para que se desarrollen empresas del sector turístico, como hoteles, aeropuertos y áreas de descanso, señalaron que se sintieron engañados por las autoridades.

El martes pasado hubo una reunión en Guadalajara, con presencia de autoridades federales y donde participó el secretario general de gobierno, Roberto López Lara. Ahí, se dijo que la policía estatal sólo vigilaría la elección. Al final, esto nunca ocurrió.

Cuando llegaron las cámaras de Canal 44 a Tomatlán, fueron los propios policías quienes recomendaron que se apagaran las cámaras y que no se grabara hacía el interior de la casa ejidal. En las ventanas se pusieron mesas y en las puertas lonas, para impedir la visibilidad de lo que adentro ocurría.

Obviamente, se impidió el paso y se negaron las entrevistas con las nuevas autoridades, así como con los representantes de la reforma agraria que convalidaron esta decisión.

El caso se vuelve relevante porque las playas de Chalacatepec siguen en disputa, aunque el proyecto del Nuevo Cancún siga entrampado económicamente. Mientras los corporativos se ponen de acuerdo con los montos de inversión, en Tomatlán el pueblo está dividido y algunos esperan lo peor: que las muertes y las agresiones terminen por descomponer la convivencia que se rompió cuando alguien vio negocio al invadir las playas vírgenes de Jalisco.

En Tomatlán, la comunidad está dividida por el mejor postor. Sin embargo, los precios que se quieren pagar por un metro cuadrado equivalen al pasaje de un camión. Así es: siete pesos el metro cuadrado de selva en Jalisco.

- En Chalacatepec: "O vendes, o vendes" -

Tomatlán, Jalisco

Desde el año 2004, el Gobierno del Estado ha pretendido construir complejos ecoturísticos en la playa de Chalacatepec, localizada a 380 kilómetros de Guadalajara.  Sin embargo, la manera en que se ha hecho de terrenos es fraccionar el ejido de José María Morelos, para que sus propietarios se peleen entre ellos para ver quién vende y quién no.

El descontento de los disidentes al proyecto se debe a la falta de legalidad y palabra en las ofertas que hace el gobierno. En 2004, para construir un aeropuerto, los terrenos se compraron de cuatro a siete pesos el metro cuadrado.

12 años después, las deudas continúan, más no el despojo que ya sufrieron los pobladores. Como en el caso de Hilario Rojas, a quien le compraron sus terrenos en 70 mil pesos cada hectárea para construir la aeropista.

En Chalacatepec, en el municipio de Tomatlán, la consigna es vendes o vendes. Hay casos donde se tuvieron que vender predios que eran vecinos a los terrenos que el gobierno del Estado cedió a la empresa Rosaland, en el año 2010.

De acuerdo con el Estudio de Impacto ambiental, publicado cinco años después, se estima la construcción de cuatro mil 650 cuartos de hotel en los próximos 5 años.

Apenas este domingo, un grupo de policías de la fuerza única regional impidieron que los pobladores disidentes eligieran al nuevo comisariado ejidal. Lo que vulnera su autonomía e interviene en el proceso de despojo.

Pero más allá de eso, la policía contribuye a la tensión y división que se vive en el poblado.

Tomatlán es un municipio de 35 mil habitantes, donde se concentra gran parte del litoral de Jalisco. Colinda con Villa Purificación y Cabo Corrientes. Sin embargo, la mayoría de sus terrenos son ejidales. Lo que contribuye a que existan personas que se dicen dueñas de estos predios, cuando en realidad sólo buscan beneficiarse de los negocios inmobiliarios.

Hoy la comunidad está tan fragmentada que las relaciones comerciales, familiares y afectivas penden de un hilo.

Al final, los disidentes afirman que no se oponen al desarrollo del Estado. Pero sí quieren precios justos, que en 2009 oscilaban los 15 dólares por metro cuadrado, y no los 7 pesos que se pagaron.  

En el fondo, lo que los pobladores quieren es hacerse de un patrimonio con lo que puedan competir cuando lleguen los desarrollos inmobiliarios. No quieren ser los guardias de seguridad, los jardineros de los hoteles ni tampoco los expulsados de su territorio.