Por: Marco J. Gallardo

10 de febrero del 2020.- Como parte de las actividades de la librería Carlos Fuentes en Lagos de Moreno, para este 2020, la Unidad Editorial de Centro Universitario de los Lagos presentó el segundo libro del escritor Marco Antonio García, “Memorial a dos tintas”; título poético que se suma a las ediciones literarias que oferta el sello.

“Nos hemos reunido para reflexionar un poco acerca de la poesía, reflexionar cómo fui trazando mi obra. Es una obra de alrededor de 19 años. En estos 19 años he ido trazando este libro, ahí se puede manifestar principalmente tres cosas que se hacen presente en mi vida que es la memoria, que es el amor y que es también el sentido de la vida que se va manifestando a través de la palabra ‘la soledad’”, comentó el presbítero García Muñoz sobre la cita del pasado viernes.

El escritor aseveró que, dentro de su libro, el lector podrá encontrar sonetos, décimas, versos libres, entre otras formas poéticas que abordan diversas temáticas alrededor de la soledad y el amor.

Durante el evento, Marco Antonio ahondó en cómo la poesía se puede conjugar con el servicio sacerdotal; labor que es compleja, aún al día de hoy. Sobre su experiencia en este tema, el escritor mencionó que en un principio había renuencia por parte de las autoridades clericales, sin embargo, con el paso del tiempo se ha dado más libertad a la voz poética dentro del sacerdocio.

De igual forma, el escritor aseveró que actualmente la poesía sufre en contraposición con otros géneros literarios, y que contrario a lo que se podría pensar, la poesía también ha sido olvidada en el oficio sacerdotal.

“Creo que la poesía en la vida sacerdotal ha sido muy abandonada, a pesar de que tenemos algo que se llama oficio de lectura o laudes, o completas, o vísperas, en donde los salmos es poesía, en ocasiones en la vida sacerdotal ya no valoramos. Hacemos las cosas rutinariamente”, aseveró el presbítero.

Marco Antonio, explicó que la religiosidad, así como el oficio que la comprende, no tiene porque ser contraria a la vida literario y artística.

“El sacerdote no es aquel hombre encerrado solamente en su iglesia, encerrado en una constante oración, sino que es el hombre que tiene que vivir y que tiene que ir plasmando día con día también su vivencia”.

Para finalizar, el autor invitó a la comunidad a acercarse a su libro, el cual considera como una obra accesible y comprensible, donde el lector se podrá “encontrar a sí mismo”.