Martín García hijo, frente a lo ex presidentes de la Cruz Roja delegación Lagos de Moreno

Por Gabriela León

En el Día del Socorrista es conmemorado cada 24 de junio desde hace 160 años. Luego de la Batalla de Solferino entre franceses y austríacos en 1859, Henri Dunant fue quien reclamó suya la creación de un cuerpo de voluntarios para socorrer a los heridos de guerra sin distinción de bando, considerado como la premisa para la creación de la Cruz Roja Internacional, con presencia en 190 países.

Cruz Roja delegación Lagos de Moreno

Inculcado por su padre, quien fue socorrista voluntario, Martín García hijo, trabaja como paramédico desde hace 30 años en la Cruz Roja Mexicana delegación Lagos de Moreno. Hoy además desempeña el puesto de coordinador de Voluntariado de la sede.

A pesar de ser la institución no gubernamental gratuita más grande de México, Martín asegura que enfrentan dos principales problemáticas: la falta de personal y la falta de recursos económicos para la paga del mismo, así como de los materiales y del mantenimiento de las herramientas de trabajo. En Lagos de Moreno hay sólo tres ambulancias y una camioneta de rescate en operación.

“El apoyo en ocasiones sí es un poco bajo, de acuerdo a las carencias que se tienen en la institución. Todo el equipo que utilizamos, no se le cobra nada a la gente pero sí es un gasto para la institución. Yo creo que también falta la concientización de la gente de que el gasto, es gasto. Se tiene una urgencia y lo que sea y lo que la gente quiere ver es una ambulancia: ya con ver una ambulancia la gente se siente protegida por algo, porque ya de ahí van a trasladar al paciente y se le va a dar la atención”.

Martín García afirma que quienes deseen integrarse al equipo de voluntariado, deben saber que el único objetivo es servir y salvaguardar vidas en riesgo, ya que son una unidad de primera reacción. Comenta que el ciclo de preparación de los socorristas es extenso, pues no puede haber personal sin capacitación protegiendo una vida.

Interior de la Cruz Roja delegación Lagos de Moreno

“Si por ejemplo aquí en Lagos que somos más de 150 mil habitantes, cada quien por año diera cinco pesos, creo que la Cruz Roja tendría más posibilidades de dar una mejor atención. Que veamos las cosas tal como son. Yo tengo mi vida aquí en la Cruz Roja y tengo mucho que agradecer, que todos los conocimientos los tengo gracias a ello. Y yo ahorita puedo regresar mis conocimientos, yo tengo mis cursos en urgencias médicos y hago mi trabajo”.

Cada día hay al menos una pareja de socorristas y un agente de cabina activos en la unidad, por la noche y los fines de semana es cuando más voluntarios asisten al servicio, pero a pesar de firmar una carta compromiso, no es seguro.

Aunados a las carencias mencionadas, existen otros problemas que impiden una asistencia más inmediata, como la triangulación de llamadas que se hacen desde el 911, el número de emergencias nacional, y el hecho de que las personas no puedan dar datos más certeros sobre los accidentes o enfermo; a lo que afirma, quienes asisten de socorristas necesitan más veracidad sobre lo sucedido, pues el tiempo de reacción y el conocimiento del hecho, es primordial en su labor.

“La urgencia es que por ejemplo: en el momento en que yo estoy solicitando una ambulancia ya es una urgencia, y yo cuando ya estoy con el paciente que me reportaron y se me complica (su estado de salud) ya es una emergencia. Ya es algo que tengo que implementar que van más allá de mis conocimientos y a lo mejor hasta lo que tengo en la ambulancia, algo que ya está afectando más la vida del paciente, que a veces nosotros llegamos y el paciente ya hasta se levantó y se fue”.

No obstante, Martín y demás socorristas remunerados o no, tienen un verdadero compromiso con la vida, rigiéndose los siete principios fundamentales: humanidad, imparcialidad, neutralidad, independencia, voluntariado, unidad y universalidad.

Homenaje para recordar a socorristas finados.