En desacato, autoridad municipal frente a problemática en La Laguna

Por Luz Atilano

Como compartimos el día de ayer, hoy cumple un mes el campamento de protesta que en el barrio de El Lindero instalaron oponentes a la colocación del ducto de gas natural en territorio de poblado indígena de San Juan Bautista de La Laguna. Aunque, hay que recordar que esta problemática viene de mucho más atrás, por lo menos desde marzo del año pasado.

Tiempo en el que, como ya se ha dicho, la autoridad municipal ha sido omisa al no proporcionar información necesaria sobre esta obra a la población, incluso pese a las múltiples solicitudes de ésta. Y más grave aún, luego de las detenciones arbitrarias de tres manifestantes y de la Misión Civil de Observación que llevan a cabo diversas organizaciones en la zona, tampoco acató las órdenes legales para suspensión provisional de la obra.

Así lo menciona Marbella de Santiago, habitante activa en la defensa del territorio lagunense, quien considera dichas acciones como desacato del Ayuntamiento, pues hace más de un mes se notificó dicha orden y no se hizo nada al respecto:

“Desde que salió el amparo (para suspensión provisional) se le dio instrucciones al municipio, ya por parte del estado, de que revisara el caso y tomara acciones pertinentes. Cosa que el municipio nunca hizo y además, aunque se les giró la orden, ellos están en desacato puesto que no tomaron las medidas pertinentes para ello y no revisaron el caso, nunca detuvieron la obra y aparte… aunque se hizo una denuncia ante el municipio y al presidente municipal por dicho acto de desacato, éstos hicieron caso omiso y hasta el momento no presentaron ninguna parte de lo solicitado de dicha denuncia”.

Tampoco se ha propiciado encuentro alguno, desde la reunión del 26 de mayo, entre representantes del Ayuntamiento y habitantes del poblado. Así como no se ha entregado la información completa, como se dijo en repetidas ocasiones.

“Hasta el momento, al gobierno le está importando nada y sin preocupación totalmente nos ignora y no toma medidas para el caso pertinente. Ya es como que muy obvia su postura ante nuestra situación y que está enteramente ligado y comprometido con la empresa sin importarle la ciudadanía”, señala Marbella.

Con el campamento de protesta en pie, la lucha sigue y aún hay instancias a las qué recurrir para sustentar sus argumentos y dar seguimiento al asunto. Dice, están en lo correcto y una prueba es la incongruencia del Ayuntamiento:

“Y nosotros estamos seguros de que podemos todavía hacer cosas, esperamos. No sé cuánto vaya a ser, esto va a ser lento pero nosotros vamos a persistir ahí en esa situación porque es nuestro derecho y porque la comunidad no quiere que se realice este megaproyecto”, concluye.