IJCF en Lagos de Moreno

Por Gabriela León

*Los nombres utilizados han sido cambiados para evitar represalias

Tras la desaparición de Daniel a mediados de agosto de 2019, sus familiares levantaron una denuncia ante la Fiscalía General de Jalisco (FGJ). Luego de casi 30 días, Emilia, madre de Daniel y Rosa, hermana de Daniel, dudan sobre si los supuestos restos entregados por el Instituto Jalisciense de Ciencias Forenses (IJCF) fue lo que enterraron el pasado 18 de septiembre, o si pertenecen a su familiar.

Rosa, Emilia y Natalia, otra de las hermanas de Daniel, acudieron el pasado 17 de septiembre a la manifestación de familiares que exigían apertura y transparencia en la identificación de los cuerpos que hasta el momento se encontraban en las instalaciones del SEMEFO en Lagos de Moreno.

Ahí les dijeron que probablemente tenían los restos de su familiar, y sin explicarles porqué, el personal de la SEMEFO les aseguró que no podrían verlos.

Ese mismo día por la noche, la Fiscalía General de Jalisco emitió el certificado de defunción de Daniel gracias a que uno de los sobrinos identificó la impresión en papel de un tatuaje similar al de su tío, sin embargo la familia nunca tuvo la opción de ver los restos para su reconocimiento ni tuvo el asesoramiento o la opción sobre otras maneras de identificación.

“Supuestamente ahí en la Fiscalía le dijeron a mi hermana que se pasara a ver las fotos, pero fotos en papel y dice mi sobrino que él se pasó y que le enseñaron igual que nosotros las fotos en papel. Qué le enseñaron fotos de donde lo encontraron tirado, pero con las manos atadas atrás, que estaba el cuerpo ya descompuesto, pero que sí estaba completo”.

La causa de muerte escrita en el certificado es “desmembramiento”.

A pesar de que Emilia se sometió a las pruebas de ADN en el Laboratorio de Genética de Guadalajara los días posteriores a la desaparición de Daniel, estas fueron descartadas para la identificación de los restos de su hijo. Hasta la fecha desconoce si ya llegaron los resultados de compatibilidad, los cuales estaban contemplados para 15 o 22 días a partir de la toma. Aun así no fueron relevantes para el proceso.

Rosa, por su parte no está conforme por cómo fueron identificados los restos de su hermano, pues asegura dudar de si se trataba de una fotografía auténtica o una fotocopia del material visual que ellas llevaron a las instalaciones de la Fiscalía General de Jalisco cuando interpusieron de la denuncia de desaparición.

“Yo qué lejos estoy de pensar que ellos que saben más que yo en estas cosas, no sacaron una fotocopia de las fotografías que yo les di”.

Pese a la opacidad en la identificación, el 18 de septiembre la familia recibió el ataúd con los supuestos restos de Daniel, sin embargo este fue sellado en su totalidad, aunque en ningún momento se les consultó sobre la decisión e incluso se les afirmó que los restos se encontraban dentro de una bolsa, pero no si estaban completos.

“Nada más nos dijeron que en último momento, cuando lo vayamos a recoger que nos lo van a enseñar, dijo, pero sólo si quieren. Entonces como nosotros nos quedamos con esa idea de que sí nos iban a dejar verlo, entonces mi hermana, allá en el panteón, le dijo que si nos podían abrir la caja para verlo, y le dijo el muchacho que no, que quién nos había dicho que podíamos verlo, la caja viene sellada y dijo que él sí la podía abrir, pero que (Daniel) viene en bolsa”.

Aunque la familia firmó el acta de defunción, tanto Rosa como Emilia cuentan su historia como un llamado a las autoridades, para que otras familias no vivan la incertidumbre ante la opacidad de los procesos del Instituto Jalisciense de Ciencia Forenses; una dependencia que no se da abasto ante la creciente violencia en el país, aunque los gobernantes aseguran que la FGJ y el IJCF no se encuentran en crisis.

“Que ellos no estén esperanzando a que esto continúe, que ya basta, no porque esto nos pasó a nosotros quiere decir que se vuelva a repetir. Que las personas que quieren ver a sus familiares, que los dejen verlos, porque es una incertidumbre que no va a regresar la paz”.

El mismo día en que se realizaron las manifestaciones en Lagos de Moreno, así como en Guadalajara frente a Servicios Médicos Forenses por parte de FUNDEJ (Familias Unidas por Nuestros Desaparecidos de Jalisco), el gobernador Enrique Alfaro aseguró  que no había crisis forense en el estado, ya que en las instalaciones aún existían espacios para más cuerpos; sin embargo, la opacidad en los procesos de identificación se repiten en familias de todo Jalisco y las irregularidades en la entrega de cuerpos es un tema que no ha sido tratado por los altos mandos.