Por: Marco J. Gallardo

17 de Enero del 2020.- La casa hogar San Vicente es un recinto ubicado en el Infonavit Las Palmas, sobre la calle Peralta #192. En este recinto las personas de la tercera edad pasan la última etapa de su vida bajo el cuidado de las Siervas de Jesús de la Caridad, así como de profesionales médicos, quienes proporcionan sus labores por el cuidado de aquellos que pasan por el invierno de su vida.

La casa hogar San Vicente cuenta con más de 100 años de historia en esta labor. Sin embargo, fue apenas hace 35 años que dicho inmueble se mudó a sus actuales instalaciones, con la finalidad de asistir de servicios médicos, comida, hogar, entre otras comodidades a este sector de la población.

“Esta casa hogar se ve en la necesidad de atender al adulto mayor desde hace mucho tiempo (…) porque antes teníamos un espacio en el Hospital Rafael Larios pero teníamos solamente lugar para 10 ancianitas. Hace 35 años, después de recibir un donativo de 2 hectáreas, se empieza la construcción de la casa”, explicaron los encargados.

En lo que respecta a las instalaciones, Silvia López, presidenta del voluntariado vicentino en Lagos de Moreno, aseveró que se tiene capacidad para albergar a 58 personas. Sin embargo, por el momento, la casa hogar únicamente da cobijo a 50 ancianos.

Sobre la clase de servicios que se ofrecen en la Casa Hogar, la presidenta argumentó que son “completisimos”, ya que son “servicios integrales”, los cuales van desde el baño diario, hasta la alimentación, el cuidado médico y el entretenimiento de los que ahí habitan.

Pese a que dentro de las instalaciones el servicio es completo, los encargados de la casa hogar comentan que, el olvido de los ancianos es un problema con el cual se tiene que seguir batallando.

“¿Qué si hace falta algo?, el tiempo de la gente. Que se toque el corazón y diga: ‘quiero visitar, quiero conversar,  escuchar tantas historias hermosas que hay en casa hogar’. Y las personas que tienen a su familia, que son la gran mayoría, pues pedirles que por favor los visiten con frecuencia porque eso alimenta la calidad de vida del anciano, saberse querido, saberse amado”, agregó.

La presidenta de voluntariado vicentino explicó que, al día de hoy, la institución de descanso  se mantiene gracias a las donaciones de algunas personas, así como de la renta  mensual de quienes pueden realizar un pago. Sin embargo, aseveró que no todos los que habitantes de la casa tienen esta facilidad.

La portavoz de la Casa Hogar San Vicente culminó invitando a los jóvenes a pasar un rato a lado de los ancianos que allí habitan. De igual forma explicó que la institución siempre estará abierta para aquellos que deseen apoyar, así como para quienes la necesiten.