Dr. Juan Onofre Osorio López

Por Gabriela León

El Seminario Richard Feynman del pasado 22 de octubre estuvo a cargo del profesor e investigador del Centro Universitario de Los Lagos, el doctor Juan Onofre Osorio López, con su conferencia “El páncreas endocrino artificial y la diabetes tipo 1”.

Osorio López se ha especializado en la búsqueda y estudio en las mejoras de la automatización y control del páncreas endocrino artificial a través de algoritmos que puedan medir con inteligencia artificial la cantidad de insulina que un paciente con diabetes tipo 1 necesita.

Luego de múltiples proyectos del investigador del CULagos, se vislumbraron varias mejoras sobre los algoritmo de precisión para la inyección automática de insulina en seis pacientes, que propone un nuevo avance en el aparato, ya que la sexta generación (y actual en el mercado) sólo puede proponerlo al paciente cuando este vaya a consumir algún alimento.

“En conclusión es capaz de estimar las variables no medibles, absorber la variabilidad intrapaciente e interpaciente, aproximar las estructuraciones externas, dinámicas no moderadas y junto a a los algoritmos de control, me muestra que es una buena estrategia para el desafío del páncreas artificial en las proposiciones de dosis de insulina de forma automática”.

El interés de desarrollar un mejor método de control del aparato externo que administre insulina en los diabéticos recae en las cifras de personas que padecen de esta enfermedad a nivel mundial.

“En el año 200 había 171 millones de personas con esta enfermedad y se preveía que para el año 2030 se duplicaría esa cantidad (366 millones), pero el dato de 2016, la estimación dice que ya se alcanzó esa cifra, 10 años antes. Se duplicó en la mitad del periodo la previsión de la Organización Mundial de la Salud”.

El páncreas endocrino artificial es una tecnología en desarrollo para ayudar a las personas con diabetes tipo 1 para recibir insulina y controlar sus niveles de glucosa diseñado para evitar las concentraciones de glucosa arriba de 180 miligramos por decilitro, provocadas por falta de insulina (se denomina como hiperglucemia) y ocasiona: falla renal, ceguera, ataques al corazón, muerte de extremidades, o los niveles menores a 160 miligramos de glucosa  por decilitro (hipoglucemia) que puede provocar comas diabéticos y fallo cerebral irreversible.

Aunque la enfermedad no es curable, tanto el páncreas artificial como las inyecciones o las pastillas de larga duración son algunos de los tratamientos que ayudan en la sobrevivencia del padecimiento, sin embargo la inyección paulatina de microdosis de insulina del páncreas artificial es el único que monitorea constantemente dicha necesidad.

“En 2007 definen lo que es el páncreas artificial como la integración de tres cosas: un sensor de glucosa, una bomba de insulina y un algoritmo de control”.