Por Gabriela León

El único plantel educativo para la educación de personas con diferentes discapacidades y certificada por la SEP en Lagos de Moreno, tan sólo recibe el pago de las nóminas de los docentes y administrativos; el mantenimiento ocasional y otros arreglos en el inmueble salen de los bolsillos familiares, esto lo asegura para Señal Informativa, María Castillo Saavedra, Trabajadora Social de la Escuela de Educación Especial en el turno matutino:

“No tenemos ningún apoyo extra, más que el sueldo de los que trabajamos aquí. Todo lo demás tiene que salir de recursos de los papás, de donaciones a veces de particulares, pero es todo lo que tenemos”.

Además de ofrecer servicios educativos y de intervención para personas con discapacidades físicas o cognitivas de los tres hasta los casi 40 años de edad, también es sede de las oficinas de servicios de Educación Especial en la ciudad y de la supervisión de la zona 06 de Educación Especial, sin embargo Castillo Saavedra califica como descontinuada la infraestructura inicial del inmueble: grietas y levantamientos en el suelo y las rampas, baños y tuberías deshabilitadas por el enraizamiento, son algunas de las urgencias que no se han podido solventar y que representar un riesgo para el alumnado.

“Tiene 48 años de construída la escuela, el edificio y por lo tanto requiere de muchísimo mantenimiento, es un área muy grande, tenemos alrededor de 15 aulas y muchas oficinas, mucha área técnica. Actualmente contamos con once grupos distribuidos; tenemos un grupo de intervención temprana, un grupo de preescolar, tres grupos de primaria, tres de secundarias y uno de taller (de preparación laboral)”.

Debido a que es el único plantel especializado en el municipio, aquí acude población tanto de la zona urbana, como de las rurales, a su vez esto ocasiona otro tipo de problemáticas económicas para el acceso a la educación de las personas con discapacidad, tal es el caso de Bárbara Edith Huerta De Lira, presidenta de la Sociedad de Padres de Familia, quien es habitante de San Miguel de Cuarenta y asegura, el transporte es un golpe más en su economía:

“Yo tengo una hija nada más, pero hay padres que tienen hasta dos o tres hijos nada más, entonces sí es un gasto fuerte porque no es nada más traerlos a la escuela, son medicamentos, idas a hospitales. Todo eso nos genera más gastos y ahí es donde se nos pone un poquito de dificultad para solventar los gastos que tenemos en la escuela”.

Castillo Saavedra también reporta una disminución de estudiantes antes de concluir la semana, debido a la falta de recurso para el transporte, además que esta y otras situaciones socioeconómicas vulnerables mantienen a la escuela con un nivel bajo de alumnado (190).

“La mayoría o casi el 50% de los padres de familias, son familias de escasos recursos y al ser la única escuela de Educación Especial, ellos gastan o le invierten mucho al transporte”

 A pesar de que se buscado algún tipo de ayuda para estas situaciones, algunas de las fuentes comentaron para Señal Informativa que son pocas las autoridades que se habían acercado a la institución en casi 20 años.

Asimismo, la Trabajadora Social del CAM hace un llamado a la población en general, así como a empresarios y particulares para fomentar una mayor inclusión y cooperación para este sector académico y social para una mayor inclusión.

“Queremos cambiar el concepto que la gente tiene acerca del CAM, todavía le dicen que es la escuela de los locos. Tenemos un proyecto de integración laboral para los muchachos. Requerimos del apoyo de las empresas, de la localidad para que nos reciban en las prácticas profesionales a los alumnos mayores de 18 años”.