Bolsas de basura en vía pública dan mala imagen, dicen habitantes de Lagos




Por Gabriela Arreola

Hasta la fecha, los conflictos con la recolección de basura no han podido solucionarse, a pesar de que ha sido una problemática a la que se han enfrentado varias administraciones municipales desde hace años. Y es que el acelerado crecimiento de la ciudad exige que los servicios públicos, que de manera obligatoria deben ofrecerse a la ciudadanía, cada vez abarquen más áreas con mayor eficiencia, cosa que al menos hasta ahora no se ha logrado.

“Se ve feo y queda muy sucio”

Sin embargo, este conflicto no sólo compete a las autoridades, sino que depende en gran medida de la responsabilidad de los mismos ciudadanos, quienes tienen que hacerse responsables de sus residuos hasta que puedan ser depositados en los camiones recolectores. Con el tiempo, algunos espacios de la vía pública, sobre todo las esquinas tanto en el centro de la ciudad como en las colonias periféricas, han sido tomados por los vecinos como lugares para abandonar sus bolsas de basura.

Algunos habitantes expresan su descontento por esta conducta:

«Se ve feo y queda muy sucio;  pasas y están todos los pedazos de basura, no se la llevan completa, se ve mal, da mal aspecto».

«Sí hay veces que dejan ahí toda la basura y llegan perros y la tiran y la dejan regada».

«Pues, está mal, porque a veces no pasa la basura y es lo mismo de que llegan los perros o la patean y está estorbando».

«Creo que está mal, porque los perros o las personas que no tienen responsabilidad la tiran adrede y se ve feo».

«Está muy mal, porque en las mañana amanece todo regado».

Más allá de la imagen de la ciudad

El que los habitantes dejen irresponsablemente su basura en la vía púbica, da muy mala imagen a la ciudad, dicen los laguenses; no obstante, otros problemas pueden presentarse: la proliferación de fauna nociva, como ratas e insectos; riesgos sanitarios que pueden derivar en enfermedades para las personas o incluso, en la práctica, los deshechos dificultan el libre tránsito de los peatones y resultan desagradables para los sentidos.

«Muy mal porque da muy mal aspecto».

«La recogen en la noche, pero hay personas que desde las tres de la tarde empiezan a traer la basura, entonces se me hace demasiado temprano para ya traer la basura. Pues que está muy mal, que cuando pase el camión de la basura todo el mundo salga a tirarla».

«Ya desde la noche, los vecinos ya empiezan a dejar su basura, a las seis de la mañana pasa el camión, se lleva las bolsas, pero deja el tiradero en la esquina y esa es una mala imagen para la ciudad».

«Pues es de mal gusto, porque da muy mala imagen y sobre todo pues es un pueblo mágico».

Que los vecinos no esperen el paso del camión de la basura y dejen sus residuos en la calle, afecta directamente a algunas personas, sobre todo a aquellas cuyas casas se encuentran en las esquinas o en lugares donde se suelen abandonar las bolsas. Son ellos los que tienen que limpiar constantemente las banquetas y soportar lo desagradable que puede ser que en la parte exterior de sus hogares esté siempre una pila de basura.

Es evidente que las autoridades no han dado una solución certera a esta problemática, aunque es importante señalar que los ciudadanos tampoco han cooperado para que el conflicto disminuya. Una propuesta por parte del Ayuntamiento fue la colocación estratégica de contenedores en la ciudad, sin embargo, poco después el mismo gobierno municipal alegó que esto no era viable. Desgraciadamente, después no surgió ninguna otra propuesta para tratar de solucionar esta contrariedad.