De acuerdo, al artículo 1295 del Código Civil Federal de México, el testamento es un acto, Personalísimo, lo que significa que es una acción voluntaria que es fuente de obligaciones y que solo puede ser otorgado de manera directa por el testador, o sea que no podrá enviar apoderados ni representantes de ningún tipo, también es Revocable, con lo que el testador puede eliminarlo en el momento que quiera. Asimismo, es Libre, lo que significa que las únicas limitaciones en cuanto a su contenido son las que expresamente establece la ley. Y sirve para que una persona determine qué pasará con sus bienes y derechos o patrimonio, así como para que reconozca sus deberes jurídicos y señale como habrán de cumplirse. Según el artículo 1306 del Código Civil Federal,  los menores de dieciséis años y personas que estén privadas de juicio de manera habitual o por intervalos (dementes), están incapacitados para testar. Ahora que en el último de los casos estos podrán dictar testamento y será tenido por válido si su tutor solicita y obtiene autorización de un juez.