Para poder leer un libro en el sistema Braille, una persona invidente sólo tiene tres opciones en Jalisco: dos bibliotecas públicas y una escuela para ciegos. Aunque la ley dice que no se debe discriminar a las personas con discapacidad, la lectura es un anhelo que no todos pueden cumplir. Cristian Rodríguez comparte esta bella historia de inclusión, para que México sea un país de lectores no discriminados.