El Duelo es una fase interna que se produce ante la pérdida de una relación afectiva, que puede ir desde la pérdida de un trabajo, un cambio de residencia, la ruptura de una relación de pareja hasta la muerte de un ser querido.

Los pasos del duelo, pueden realizarse de forma espontánea y natural, es decir, sin poner intención voluntaria en realizarlo. Tradicionalmente cuando se trataba de la muerte de un ser querido es el periodo en que se mantenía el luto.

Uno de los objetivos de la Tanatología es acompañar emocionalmente a la persona para ayudarla no a “curar” o “quitar” el dolor, sino para hacerle llevadero y soportable el sufrimiento derivado del mismo proceso de duelo; proporcionar herramientas para vivir el proceso de una manera sana, respetando los tiempos de cada persona y evitando el sufrimiento innecesario.