WhatsApp: usado en la venta de medicamento apócrifo

El negocio de la venta de medicamentos en El Santuario se ha modernizado. Ahora se pueden pedir los fármacos a través de WhatsApp

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medicinas El Santuario Guadalajara
Fotografía: EFE

 

Guadalajara, Jalisco.

El negocio de la venta de medicamentos apócrifos en la zona de El Santuario de Nuestra Señora de Guadalupe se ha modernizado. Ahora se pueden pedir los fármacos a través de WhatsApp.

Este es el nuevo modus operandi.

El cliente puede consultar por este medio previamente con el vendedor la existencia de un medicamento o pedirlo para después pasar a recogerlo.

Los vendedores ofrecen tarjetas con sus datos a los transeúntes o a cualquiera que pasa a preguntar por un medicamento; de esta manera los clientes se evitan la molestia de ir y no encontrar lo que buscan. Sólo basta un mensaje para hacer el encargo y posteriormente cuando llegue el fármaco, el vendedor contactará al cliente.

No obstante, al pasar por la zona todavía se escucha “de cuál busca güerita”, “tenemos de todo, pregunte sin pena”, “busca medicina?”; frases que son parte del ambiente sonoro del mercado negro.

Sobre la calle Pedro Loza siguen las decenas de negocios con el nombre de “Lupita”, “María” o simplemente “Farmacia Santuario”, espacios con anaqueles de cristal que exhiben todo tipo de medicinas de patente, genérica o como le llaman los vendedores “original y fórmula”.

Los vendedores no tienen rango de edad, ni tampoco se distingue el género; una joven de 15 años puede atenderte o un hombre de la tercera edad podría ser quien entre a lo que parece ser una casa vieja o a una bodega y traer los medicamentos apócrifos.

– Una alternativa más barata y peligrosa –

Mariana Muñoz acudía a El Santuario para comprar Arava de 20 mg. Su madre padece osteoporosis y la medicina no se la proporcionaba el seguro social, por lo que tenía que buscar opciones para adquirir el medicamento.

“Era una opción ya que el medicamento de patente costaba mil 200 en farmacia y ahí en 450 pesos”.

“Los precios varían, dependiendo la calle pero los de hasta el final eran los más baratos por 100 o 200 pesos, pero tenías que regatear. Fue un poco preocupante pero te acostumbras”, comenta Mariana. Actualmente el medicamento Arava de 20 mg con 30 comprimidos cuesta en farmacia más de 2 mil pesos.

Hace unos años, Ernesto Ayala compraba en el mercado negro de El Santuario pastillas para las convulsiones, por 900 pesos, mientras que en la farmacia costaban casi el triple.

“Esta persona lo que hacía era cómo conseguir las muestras gratis, por ejemplo, y vendía las muestras, pero si la cajita tenía 10 pastillas, te daba 10 muestras. Era como medicamento original pero lo conseguía gratis, supongo, o más barato”, explica Ernesto.

Ernesto relata que con los operativos implementados en el gobierno de Enrique Alfaro en Guadalajara, la venta de medicamento se hizo más clandestina.

“Antes parecía como un tianguis, estaban los negocios en la calle (…) Ahorita si ya me daría más miedo comprar porque ya se ve como más ilegal todo. O sea siguen vendiendo pero antes había unas 60 o 70 personas ofreciendo y así mucho movimiento y ahorita sí hay algunas farmacias abiertas porque ya se ve como más ilegal el asunto”, comenta Ernesto.

Así como Mariana o Ernesto hay muchas personas que recurren a esta alternativa más barata pero también peligrosa ya que los medicamentos del mercado negro pueden estar falsificados o caducos e implican riesgos sanitarios que impactan en la salud de las personas que los consumen.

Por ejemplo, no cumplir la bioequivalencia necesaria del producto de patente, lo que provoca que la dosis no sea la adecuada, explicó Dagoberto García Mejía, director general de la Comisión para la Protección de Riesgos Sanitarios de Jalisco, (COPRISJAL).

Además la inadecuada protección del envase, transportar las medicinas en camiones y autos o exhibirlos en espacios abiertos o vitrinas donde no se cumplen con los requerimientos óptimos de temperatura y luz, dañan la composición química del medicamento, afectando su efectividad.

– Denuncias ciudadanas coaccionan las revisiones en el mercado negro –

El mercado negro que opera en la Zona de El Santuario está en la clandestinidad, ya que la COPRISJAL sólo realiza verificaciones o vigilancias en las farmacias que tienen un registro, por lo que es un lugar difícil para proceder porque estos negocios no tienen registros sanitarios.

“En el mercado negro nosotros no tenemos los domicilios para hacer estas revisiones, generalmente son a través de denuncia, pero sí existe a través de COFEPRIS periodos en los cuales viene y hace revisiones por denuncia ciudadana”, explica el titular de la dependencia.

En los últimos cuatro años se han recibido 35 alertas en el Estado de Jalisco por parte de la COFEPRIS por adulteración, falsificación y carencia de registro sanitario de medicamentos.

Por contener sustancias prohibidas como: procaína, efedrina, yohimbina, germanio, hormonas animales o humanas y plantas no permitidas para infusiones como el alcanfor o el árnica.

En total se han realizado 5 mil 985 verificaciones.

Como resultado; se suspendieron 73 establecimientos; se aseguraron 157 productos; y también 20 destrucciones, además se dieron 243 amonestaciones con apercibimiento y 136 multas.

“Trabajamos en la vigilancia sanitaria, tenemos coadyuvancia con la COFEPRIS. Esto es un tema de exclusividad de la COFEPRIS, todo lo que tiene que ver con registro sanitario, liberación de productos y liberación de licencias para almacenes, sin embargo, nosotros hacemos la vigilancia”.

De acuerdo al funcionario, se requiere coadyuvancia entre el sistema estatal y el federal, ya que existen ciertas limitantes a nivel estatal, al no tener las mismas atribuciones legales que tiene la COFEPRIS.

“A nosotros nos compete permanente revisión a farmacias, estar revisando las características de la farmacia desde el punto de vista de trazabilidad del medicamento”.

Pero, ¿qué hará la próxima administración para terminar con la venta de medicamentos apócrifos?

Con el cambio de gobierno municipal, ahora será al alcalde Ismael del Toro Castro quien deberá enfrentar el problema de venta de medicamentos en El Santuario.

El munícipe de Guadalajara aseguró que seguirán con los operativos en la zona por la venta ilegal de medicinas.

“Se complicó en un momento por la lógica de las obras de la línea 3 pero ya hay otra vez operativos”, afirmó.

Comentó que es una tarea que debe hacerse en conjunto con la sociedad. “No vamos a quitar el dedo del renglón. Espero que sea parte de todo el polígono del centro histórico que tiene una intervención específica, no sólo reacción operativa sino de vinculación de la sociedad y esta lógica preventiva. En esa agenda en particular nos va a dar resultados”.

Mientras que el comisionado de Salud, Prevención y Combate de las adicciones y ex Fiscal General de Jalisco, Eduardo Almaguer Ramírez, sostuvo que él ha insistido en que el ayuntamiento debe intervenir más para que sea posible cerrar estos negocios.

“Clausurar donde estén vendiendo medicinas apócrifas, independientemente del proceso que se lleve a cabo nosotros debemos de clausurar y desterrar esa venta”.

Explicó que en esa zona se generan otros delitos, que aunado a la venta de medicamentos apócrifos ha provocado que la gente migre de este barrio.

“Es una zona que parece que se perdió… la gente ha migrado de este barrio tradicional y lo tenemos que rescatar. Ahí lo que corresponda hacer en el caso de la comisión de gobernación, tendrá mi total apoyo”.

El regidor priista afirmó que el gobierno municipal, COFEPRIS y COPRISJAL deben coordinarse para poder actuar en la zona. Aunque el alcalde y el regidor están de acuerdo en que se deben tomar acciones, aún no hay un plan o estrategia para resolver el problema.

Redacción: Diana Barajas.