Kazajistán
Fotografía: Vyacheslav Oseledko - AFP
Almaty, Kazajistán.

Unos quinientos manifestantes opositores fueron detenidos este domingo en Kazajistán, en las primeras elecciones presidenciales de la historia de esta exrepública soviética sin la participación de Nursultán Nazarbáyev, 30 años presidente, pero bajo su sombra.

Unas 500 personas fueron trasladadas a comisarías de policía en las ciudades de Nur Sultán y Almaty”, declaró el viceministro del Interior, Marat Kozhayev, en una jornada de la que saldrá presidente con toda seguridad Kasym-Jomart Tokayev, el hombre elegido personalmente para sucederlo por Narzabáyev, quien dimitió en marzo.

Observadores internacionales jamás consideraron las elecciones en Kazajistán como realmente libres y justas.

Los colegios electorales cerraron por la tarde en este inmenso país de Asia Central. La tasa de participación a tres horas del cierre de los primeros centros electorales era de 73%, según las autoridades electorales.

Estas elecciones han estado marcadas por las manifestaciones más importantes que el país ha conocido en tres años.

Periodistas de la AFP vieron a policías arrestar y conducir en vehículos a centenares de personas en las dos principales ciudades de Kazajistán, Almaty y la capital Nur Sultán (antes Astaná).

Uno de los corresponsales de la AFP fue detenido brevemente, pero inmediatamente fue liberado, en tanto que a otro le fue confiscado su equipo de video.

Dos periodistas de Radio Free Europe/Radio Liberty, Petr Trotsenko en Almaty y Saniya Toiken en Nur-Sultán, también fueron detenidos y liberados, junto con Marius Fossum, del Comité de Helsinki, organización noruega de defensa de derechos humanos.

Varios otros periodistas también fueron detenidos.

El opositor más virulento, el ex banquero Mujtar Ablyazov, actualmente exiliado, había convocado a protestas en todo el país para el domingo.

Unos diez millones de electores estaban llamados a votar.

La ausencia de Nazarbáyev no significa que la elección está rodeada de incertidumbre: el sucesor designado y presidente interino Kasym-Jomart Tokayev tiene casi asegurada la victoria, ya que cuenta con el apoyo del partido en el poder y del expresidente, quien conserva un papel fundamental en el sistema político.

El único interrogante es si Tokayev logrará los mismos registros que su predecesor, quien fue elegido por primera vez en 1991 y posteriormente fue reelecto cuatro veces, siempre con más del 80% de los votos.

En las elecciones de 2015, Nazarbáyev, tuvo nada menos que el 98% de los votos.

El jefe de campaña de Tokayev, Maulen Achimbayev, dijo que el candidato “va a recibir el apoyo de la mayoría de la población, pero esperar los números de Nursultán Nazarbáyev sería inapropiado”.

– Primera mujer candidata –

La oposición participa con seis candidatos prácticamente desconocidos, aún si tres de ellos participaron de un debate transmitido en directo por la televisión, el primero en la historia del país.

La elección fue también la primera con una candidata, Daniya Yespayeva, que representa a un pequeño partido próximo del gobierno.

El único adversario serio para Tokayev es el periodista Amirzhan Kossanov, aunque terminó la campaña fuertemente criticado por todas las partes por haber evitado criticar al antiguo líder.

De su lado, Tokayev se beneficia del apoyo abierto del aparato del Estado y de numerosas celebridades que aparecen siempre a su lado.

Kassymhan Kapparov, director de un grupo local de reflexión, la Oficina de Investigaciones Económicas de Kazajistán, apuntó que el gobierno determinó que “todos los trabajadores del sector público, los médicos, los profesores y militantes que hacen campaña [por Tokayev] sean pagados por el presupuesto del Estado”.

No creo que podamos considerar legítimas estas elecciones“, apuntó.

Exministro de Relaciones Exteriores y Primer Ministro, presidente del Senado entre 2007 y 2011 y entre 2013 hasta marzo de este año, Tokayev propone la “continuidad”, una referencia evidente a las tres décadas de Nazarbáyev en el poder.

Desde su llegada a la presidencia interina, Tokayev ha multiplicado sus gestos de obediencia a Nazarbáyev, quien se mantiene al frente del poderoso Consejo de Seguridad y posee el título honorario de “Padre de la Nación”, que le garantiza inmunidad judicial de por vida.

Una de las primeras decisiones de Tokayev al llegar a la presidencia interina fue rebautizar la capital del país, Astaná, que ahora se llama formalmente Nur-Sultán.

– Agitación social –

Tokayev deberá enfrentar una insatisfacción social persistente desde la caída de los precios del petróleo, una situación que dejó al descubierto las fragilidades de una economía aún dependiente de los hidrocarburos.

“Voy a boicotear activamente la elección”, dijo a AFP Temudjin Duissenov, de 24 años y residente de Almaty. Arrestado el año pasado por haber intentado participar de una manifestación, fue posteriormente puesto en libertad, pero afirma que la elección anticipada, anunciada el 9 de abril, no ha dejado tiempo suficiente para que la oposición pueda organizarse.

“Ninguno de los candidatos que desearía apoyar sería capaz de preparar una campaña electoral en dos meses“, apuntó.