Unesco
Fotografía: Wu Hong - EFE
París, Francia.

La directora general de la Unesco, Audrey Azoulay, pidió el viernes “reforzar los instrumentos” existentes, como la Convención de Patrimonio Mundial, para proteger los bienes comunes de la humanidad, coincidiendo con una cumbre en Colombia sobre la Amazonía.

“Existen herramientas, como la Convención de Patrimonio Mundial o la Red Mundial de Reservas de Biosferas de la Unesco, que son ejemplos de que es posible conciliar el respeto de la soberanía y la gestión cooperativa de bienes comunes, dijo Azoulay a la AFP, en momentos en que se multiplican los llamados para proteger los espacios considerados vitales para el planeta, como la Amazonía.

“Se debe reforzar estos instrumentos, alentar a más Estados a ratificarlos, aumentar las áreas protegidas, fortalecer las capacidades de vigilancia y acción. Es a través de estos [instrumentos], invirtiendo más y mejor en ellos, que encontraremos soluciones a largo plazo”, señaló.

Seis países latinoamericanos, reunidos el viernes en una cumbre urgente en Colombia, lanzarán una convocatoria global para unir esfuerzos para la conservación y protección de la Amazonía, afectada por incendios y deforestación.

“La noción de bienes comunes cuya transmisión a las generaciones futuras concierne a todo el mundo está en el origen mismo de la Convención del Patrimonio Mundial de la UNESCO desde los años 1970 y está ilustrada en lugares como la Amazonía, pero también en la barrera de coral, el bosque tropical africano o el patrimonio marino, recordó Azoulay.

Actualmente, 12 reservas de biosfera en la Amazonía y seis millones de hectáreas de esta selva tropical, es decir el 1% de la superficie total, están inscritas en la Lista del Patrimonio Mundial.

“Hasta la fecha, ninguno de estos sitios se ha visto afectado y seguimos muy atentos”, señaló Mechtild Rossler, Directora del Centro del Patrimonio Mundial.

“La Unesco está aquí para ayudar, apoyar y guiar, pero no puede reemplazar la responsabilidad del Estado soberano”, agregó Rossler.

Sin embargo, “siempre hay espacio para mejorar los mecanismos”, indicó Miguel Clusener-Godt, director de la División de Ciencias Ambientales. “Pero hay que pensar a largo plazo. Estamos trabajando en un proyecto que ayudará a difundir buenas prácticas locales sostenibles que podrían proporcionar a los pueblos de la Amazonía ingresos alternativos a la ganadería extensiva, la minería o la extracción de madera”, señaló.