embargo a Turquía
Fotografía: EFE - EPA - ERDEM SAHIN
Luxemburgo, Luxemburgo.

Los ministros de Exteriores de la Unión Europea condenaron este lunes unánimemente la ofensiva de Turquía contra milicias kurdas en el noreste de Siria, por la que pidieron restringir la venta de armas a Ankara sin llegar a acordar un embargo a un “socio clave” y a la vez aliado en la OTAN.

“Tenemos una posición común y unida de la Unión Europea”, anunció en una rueda de prensa al término de un Consejo de ministros la jefa de la diplomacia de la UE, Federica Mogherini, tras superarse las reticencias de países como el Reino Unido a respaldar un texto común de condena de la intervención turca en territorio sirio tras la salida de las tropas estadounidenses de la zona.

Los ministros volvieron a hacer un llamamiento para que Ankara “cese su acción militar unilateral” y “retire sus fuerzas”, pero más allá de las palabras decidieron “que no haya nuevos contratos de suministros de armas” a Turquía, según explicó el titular español de Exteriores en funciones, Josep Borrell.

Ante las “dramáticas consecuencias” de una acción militar turca que “aún continúa”, los Estados miembros se comprometieron a mantener “fuertes posiciones nacionales” en su política de exportación de armas a Turquía sobre la base de las provisiones de la posición conjunta de 2008 que define las normas comunes que rigen el control de las exportaciones de tecnología y equipos militares.

Y acordaron la “estricta aplicación” de un apartado de ese documento que dice que los Estados miembros “están resueltos a evitar la exportación de tecnología y equipos militares que pudieran utilizarse para la represión interna o la agresión internacional o contribuir a la inestabilidad regional”.

Los ministros decidieron que el grupo de trabajo relevante del Consejo se reúna esta semana para “coordinar y revisar la posición sobre este asunto de los Estados miembros”, ya que el comercio de armas sigue siendo una competencia nacional y no de la UE.

Borrell recordó que la posibilidad de restringir la venta de armas “es una medida nacional”, no de la UE, la cual “invita a tomar medidas” en ese ámbito.

Actualmente, los principales exportadores de armas a Turquía son Estados Unidos, España e Italia, según datos de 2018 del Instituto Internacional de Estudios para la Paz de Estocolmo (Sipri).

Fuentes diplomáticas europeas señalaron en todo caso las dificultades de imponer un embargo de armas comunitario a Turquía, al tratarse de un miembro de la OTAN, al igual que 22 países de la UE.

Mogherini consideró que el texto respaldado hoy por los Veintiocho evita poner a los países de la UE que también están en la OTAN en una “posición delicada” y que la decisión tiene “el mismo efecto que un embargo de armas”.

Varios Estados miembros como Alemania, Francia, España, Holanda o Suecia ya habían decidido detener “inmediatamente” sus licencias de exportación de armas a Turquía a raíz de esa operación, que tal y como plasmó el Consejo en sus conclusiones “socava gravemente la estabilidad y la seguridad del conjunto de la región”.

Además, según señaló, ha provocado “más sufrimiento para los civiles”, más desplazamientos y más problemas para el acceso humanitario.

Añadió que también perjudica los esfuerzos liderados por la ONU por lograr una paz negociada para la crisis siria y los progresos de la coalición internacional contra el grupo terrorista Estado Islámico (EI), encabezada por Estados Unidos, a la que pidieron una reunión ministerial para abordar la situación, como reclamaba Francia.

Por otra parte, en un texto paralelo, los ministros reafirmaron su solidaridad con Chipre ante las “ilegales” prospecciones de hidrocarburos en el Mediterráneo oriental que lleva a cabo Turquía y acordaron un marco legal que les permitirá sancionar si así lo deciden a personas y entidades “implicadas” en esas actividades.