Guadalajara, Jalisco.

Las televisiones públicas de Iberoamérica se enfrentan al reto de adaptarse a los cambios digitales para sobrevivir mientras necesitan mejorar su autonomía de los poderes públicos para ser realmente relevantes, según se ha puesto de manifiesto este miércoles en la conferencia TVMorfosis.

Organizada por el Canal 44 de Guadalajara y la Asociación de las Televisiones Educativas y Culturales Iberoamericanas (ATEI), TVMorfosis, en su XXIX edición, se centra en el impacto de la inteligencia artificial en la producción y distribución de contenidos audiovisuales, lo que constituye un nuevo reto en pleno proceso de transformación en los medios de comunicación.

“Las televisiones públicas tienen que mejorar la calidad. Centrarse más en entretener y en programas de ficción para captar a la audiencia perdida y, sobre todo, menos presión política para mantener su misión de medios públicos”, afirmó Guillermo Orozco Gómez, profesor de Comunicación Social de la Universidad de Guadalajara.

El exceso de la presión gubernamental es, justamente uno de los graves problemas de las televisiones públicas iberoamericanas porque carecen de independencia para trabajar con una visión a largo plazo, explicó Gabriel Torres Espinoza, director del Canal44 y presidente de ATEI.

“Somos aburridos porque no hay carreras profesionales adecuadas. Caemos en la mediocridad porque no hay continuidad profesional. Y en el fondo el problema principal es la falta de independencia. No deberíamos tener ningún reparo para hacer críticas a los gobiernos”, agregó Torres.

Como consecuencia de la ausencia de autonomía se produce, según Torres Espinoza, una falta de creatividad y, en consecuencia, una grave crisis como consecuencia del proceso de transformación en los medios de comunicación.

“Se podrá sobrevivir si hay posibilidad de adaptarse a los cambios digitales y se consigue esa mayor autonomía”, indicó Gabriel Torres Espinoza quien es presidente de ATEI, una asociación integrada por mas de un centenar de televisiones públicas de Iberoamérica.

Sobre los modelos de televisión públicas, el director de Canal 44 destacó que la capacidad de autonomía de los canales universitarios en países como México o Colombia porque les permite disponer de una mayor autonomía.

“El primer canal de televisión pública de México se creó en 1959, el Canal ONCE, y no quedó adscrito al gobierno sino al Instituto Politécnico Nacional. Y al igual que el canal de TVUNAM o el Canal 44 de Guadalajara son modelos exitosos porque operan bajo las leyes y normas de la universidades”, agregó.

En el contexto de cambios en los medios de comunicación, la inteligencia artificial es un nuevo desafío para las televisiones públicas iberoamericanas que deben ver estas nuevas herramientas como una oportunidad de adaptación a la era digital, no como una amenaza.

“Las discusiones en las televisiones públicas siguen centradas en temas del pasado ya muy trillados. Con la democratización de los contenidos la importancia de un medio no depende de su infraestructura o antena de transmisión, sino de la creatividad en la producción de contenidos”, indicó el director del Sistema Universitario de Radio, Televisión y Cinematografía.

“Con la inteligencia artificial no estamos hablando del futuro, sino del presente de los medios con nuevas herramientas que ayudan a una identificación cualitativa de las audiencias cuando en la época análoga eran solo mediciones cuantitativas”, sostuvo.

Durante la conferencia TVMorfosis se puso de manifiesto que con la inteligencia artificial se ha comenzado a transformar la forma de hacer periodismo, mientras que se debatió el impacto en el consumo y producción de contenidos audiovisuales.

Alejandro Maciel, director editorial de Los Ángeles Times en español, puso el ejemplo de las informaciones automatizadas que se publican sobre los temblores de tierra que se producen casi diariamente en California.

“Al mismo tiempo con esa información acumulada se pueden hacer también artículos novedosos con el análisis de los datos para averiguar, por ejemplo, porqué en unos puntos de la falla San Andrés se producen mas movimientos sísmicos que en otros”, indicó Maciel.