Fotografía: AFP
Ankara, Turquía.

Turquía dijo el lunes que implementaría una “zona de seguridad” de 120 kilómetros de largo en el noreste de Siria en cuanto las fuerzas kurdas terminen de retirarse al cabo de una tregua que expira el martes a las 19H00 GMT.

El presidente Recep Tayyip Erdogan insiste en la creación de una zona de 444 km de ancho en territorio sirio, pero la primera fase de este proyecto solo abarcaría alrededor de una cuarta parte de esta distancia.

El plan inicial de Ankara se vio obstaculizado por la intervención del ejército sirio, desplegado para ayudar a las fuerzas kurdas, en algunos sectores que la mencionada “zona de seguridad” debía cubrir.

Fuentes militares turcas indicaron que la implementación de una zona limitada a 120 km “en un primer momento” comenzaría desde el martes por la noche, si se termina la retirada de la milicia kurda de las Unidades de Protección Popular (YPG), en virtud de una tregua negociado la semana pasada por Turquía y Estados Unidos.

Ankara inició el 9 de octubre una ofensiva en el noreste de Siria contra las YPG, milicia a la que considera “terrorista”, pero que recibe el apoyo de Occidente en la lucha contra el grupo yihadista Estado Islámico (EI).

El asalto se encuentra suspendido desde el jueves en virtud de la tregua. Los dos países habían declarado que este alto el fuego duraría “120 horas”, pero no habían indicado el momento preciso en el que expiraría.

– Bases militares –

Esta tregua “comenzó el jueves a las 22H00 (hora turca) […] y terminará el martes a las 22H00”, indicaron fuentes militares turcas. “En cuanto se cumplan las 120 horas, si quedan terroristas, los neutralizaremos”, añadieron.

“Si se completa la retirada, la operación militar terminará”, había afirmado por su parte el lunes el ministro turco de Defensa, Hulusi Akar.

La “zona de seguridad” se extenderá en un primer momento entre la ciudad de Tal Abyad, tomada por las fuerzas turcas al comienzo de la ofensiva, y la de Ras al Aín, de la cual se retiraron los últimos combatientes el domingo.

Para ampliarla, Turquía deberá lograr un acuerdo con Rusia, aliado del régimen de Bashar al Asad, cuyas fuerzas se desplegaron en varios sectores en el noreste de Siria tras el lanzamiento de la ofensiva.

La cuestión deberá tratarse en las discusiones que Erdogan mantendrá el martes en Sochi con su homólogo ruso Vladimir Putin, cuyas tropas en el terreno luchan por impedir cualquier enfrentamiento entre turcos y sirios.

“Vamos a discutir la situación en Siria y, si Dios quiere, tomaremos las medidas necesarias”, declaró Erdogan.

Irán, otro aliado clave del régimen de Damasco, tildó por su parte de “inaceptable” el lunes cualquier iniciativa de Turquía para establecer bases militares en Siria.

Erdogan había afirmado el viernes que se establecerían 12 puestos de observación en la futura “zona de seguridad”, pero las fuentes militares turcas afirmaron el martes que se trataría más bien de “bases”, como las que tiene Ankara cerca de Mosul, en el norte de Irak.

– Incidentes esporádicos –

Después de haberse tambaleado los dos primeros días, la tregua parece mantenerse, a pesar de algunos incidentes esporádicos.

El Observatorio Sirio de Derechos Humanos afirmó que cuatro combatientes de las fuerzas kurdas murieron el lunes en un ataque contra su vehículo cerca de la ciudad de Aín Isa, al sur de Tal Abyad.

Según un corresponsal de la AFP en Ras al Aín, aviones de reconocimiento turcos sobrevolaban el lunes la ciudad, donde los aliados sirios de Ankara, reagrupados en el Ejército Sirio Libre (ESL), intentan hacer llegar refuerzos.

La ofensiva tensó las relaciones entre Turquía y Occidente, que destaca el rol crucial que juegan las YPG en la lucha contra el EI.

“¿Pueden creerlo? Todo Occidente se ha puesto del lado de los terroristas y nos atacan todos juntos. Entre ellos, los países de la OTAN y los países de la Unión Europea. Todos”, declaró el lunes Erdogan en un discurso en Estambul.

Turquía también pretende instalar en la “zona de seguridad” a unos 3.6 millones de refugiados sirios que viven en su territorio.

El ministro de Defensa de Turquía afirmó el lunes que Ankara contemplaba realojar a “dos millones de refugiados”.

La ofensiva turca fue lanzada después de que el 7 de octubre soldados estadounidenses se retiraran de sectores fronterizos. Y el 13 de octubre, Estados Unidos anunció la retirada de unos 1,000 militares desplegados en el norte y el este de Siria.

Según el OSDH, han muerto 114 civiles y 300 mil han sido desplazados por esta operación. Los combates y los bombardeos mataron a 256 miembros de las FDS y 196 combatientes proturcos.

Ankara, que asevera que sus ataques solo se dirigen contra las YPG, anunció por su parte la muerte de ocho de sus soldados en Siria y de 20 civiles en suelo turco.