Mundial 2006
Fotografía referencial: Db Kunz - DPA
Fráncfort, Alemania.

Un tribunal alemán comunicó hoy que aceptó la demanda por evasión fiscal contra ex directivos de la Federación Alemana de Fútbol (DFB) en relación con la concesión a Alemania del Mundial de fútbol de 2016.

El Tribunal Regional Superior de la ciudad de Fráncfort sostuvo que existe suficiente sospecha contra los ex presidentes de la DFB Wolfgang Niersbach y Theo Zwanziger, el ex secretario general de la federación Horst R. Schmidt y el ex funcionario de la FIFA Urs Linsi de que “cometieron evasión impositiva o fueron cómplices de evasión fiscal”.

El Tribunal Regional Superior anuló una decisión del Tribunal Regional de Fráncfort, que había rechazado la apertura del procedimiento principal en octubre de 2018.

Los cuatro han sido acusados por la fiscalía de evasión fiscal por un importe de 7.3 millones de dólares pagados por la DFB al organismo rector del fútbol, la FIFA, en 2005, en relación con el Mundial de Fútbol de 2006 celebrado en Alemania.

El pago fue declarado por la DFB como una contribución para un evento cultural del Mundial que nunca tuvo lugar y por lo tanto se desgravó como gasto de empresa a efectos fiscales.

A principios de este mes, los fiscales federales suizos presentaron demanda contra los cuatro acusados. Se alega que habían “engañado fraudulentamente a los miembros del consejo de administración del comité organizador del Mundial de 2006” sobre el propósito del pago.

Los acusados negaron haber cometido un delito. Una declaración del bufete de abogados de Zwanziger afirmaba hoy que las acusaciones eran “infundadas”.

Los cuatro podrían ser condenados a penas de cárcel de hasta cinco años o multas pecuniarias, señala un comunicado del tribunal.

Franz Beckenbauer, abreviado como “futbolista F.B.” en el comunicado, no es uno de los acusados en el proceso de Fráncfort. En Suiza, el caso del legendario ex futbolista fue separado de los otros acusados debido a su estado de salud.

Los investigadores creen que los 6.7 millones de euros fueron una devolución oculta vía FIFA al entonces presidente ejecutivo de Adidas, Robert Louis-Dreyfus.

En 2002, una suma similar fue transferida de una cuenta del presidente del comité organizador, Franz Beckenbauer, y de su mánager de entonces a una cuenta en Qatar de una de las empresas de Mohamed Bin Hammam, suspendido de por vida por la FIFA por cargos de corrupción. Lo que ocurrió con ese dinero todavía se desconoce.

Poco después, Beckenbauer recibió esta suma como préstamo de Louis-Dreyfus, quien a su vez reclamó a la DFB la devolución del dinero tres años más tarde. La DFB transfirió en 2005 los 6.7 millones a Louis-Dreyfus a través de una cuenta de la FIFA.

Alemania acabó siendo elegida como sede del torneo en el año 2000 por el comité ejecutivo de la FIFA, en una elección en la que se impuso 12-11 sobre Sudáfrica.