Jalisco busca agua
Fotografía: EFE/Ulises Ruiz Basurto
Guadalajara, Jalisco.

Más de 30 años y siete mil 800 millones de pesos han gastado las autoridades jaliscienses, como mínimo, en busca de la solución para acercar más agua potable al Área Metropolitana de Guadalajara.

Desde 1947 ya se pensaba en el Río Verde como una opción para aumentar el abasto a Guadalajara, pero la falta de infraestructura y el costo evitaron que eso ocurriera.

A partir de 1991, los esfuerzos se concentraron en un acueducto para conducir el líquido desde el Lago de Chapala a la ciudad, y de hecho se convirtió en la última obra de gran calado. Tres décadas después, el poco mantenimiento y fugas a todo lo largo de éste han mermado su capacidad.

Siete años después, en 1998, resurgió la preocupación. El panista Alberto Cárdenas presentó una solicitud ante el Congreso del Estado para adquirir un crédito a un banco de Japón a pagarse en 25 años, por un monto de 150 millones de dólares. El objetivo era construir las instalaciones de saneamiento de aguas residuales, dar uso a las presas El Salto y Calderón. Sin embargo, los diputados lo rechazaron.

En el 2000, la propuesta fue la Presa de Arcediano, en la Barranca de Huentitán. Ésta fue rechazada por dos razones fundamentales: la alta contaminación del Río Santiago y una falla geológica en la zona que incrementaba los costos de cimentación de la cortina. La discusión sobre ésta duró nueve años, y en ese lapso se iniciaron obras por 700 millones de pesos que, al final, quedaron abandonadas.

Sin embargo, la justificación oficial para cancelar el proyecto fue que la propuesta del ex titular de la Comisión Estatal del Agua, César Coll Carabias, era una cortina de concreto rodillado, lo que elevaba los costos, de tres mil 500 millones de pesos que se proyectaron en 2003, a 15 mil millones de pesos.

Como segunda opción, desde 2006 se planteó la Presa El Zapotillo, que lleva 15 años sin poder terminarse y donde se han invertido seis mil 151 millones de pesos. Hoy, este proyecto está en el epicentro del debate ante el poco afluente del Río Verde.

Mientras, los años pasan y las opciones de abasto disminuyen. La última, en 2012 y cancelada el 28 de enero de 2013, consistía en construir un segundo acueducto desde el Lago de Chapala, y donde entonces se tenía un estimado de inversión de tres mil millones de pesos. La obra fue rechazada por motivos políticos.

Tres décadas de proyectos fallidos

Proyecto

Discusión

Monto invertido

Crédito Japonés 1 año Cancelado

 

Presa de Arcediano 9 años 700 millones de pesos

 

Presa El Zapotillo 15 años 6,151 millones de pesos

 

Acueducto II Chapala 1 año No hay registro

 

Víctor Chávez Ogazón