Fotografía: AFP - Miguel Medina - AFP
Milán, Italia.

Aunque la pandemia puso en cuestión los desfiles, un tercio de las grandes marcas de la moda asumió el reto de celebrar la Semana de la Moda de Milán durante la cual se recordará el dramático año 2020, marcado por la pandemia de covid-19.

Después de Londres y Nueva York, Milán arrancó el miércoles con los desfiles de Missoni Y Fendi.

La célebres casas italianas presentaron sus nuevas colecciones, una de forma virtual y la otra física.

Para el año 2021, la diseñadora Silvia Venturini Fendi decidió rendir homenaje a la familia y al hogar.

Un centenar de invitados, debidamente distanciados, instalados en imponentes sofás y con mascarilla, pudieron admirar cómodamente la nueva colección.

Modelos masculinos y femeninos, para todas las edades, con trajes estructurados, de materiales tales como lino, algodón, plumas, pieles y hasta acolchados.

Geométricos o con flores, muchos se inspiran en otra época, recuerdan los tapetes o manteles de casa, prendas que han pasado de generación en generación, como los pantalones y las chaquetas anchas, las mangas acampanadas, los calcetines grandes como pantuflas.

En total más de 40 marcas participan en el curso de 64 desfiles masculinos y femeninos para presentar la colección primavera/verano 2021.

También Moschino, Versace y Prada presentarán sus nuevas colecciones, entre ellas la primera firmada por Raf Simons y diseñada en conjunto con Miuccia Prada, una alianza entre dos creativos que constituye todo un evento para la industria de la moda.

Las grandes marcas utilizarán diversos canales de comunicación, desde las páginas de internet, los canales de Youtube y las redes sociales para presentar sus nuevas propuestas.

Del 23 al 28 de septiembre se debatirá también sobre los cambios, errores y discriminaciones que atraviesa esa industria, afectada también por la pandemia.

Giorgio Armani anunció que presentará su nueva colección el sábado por la noche, horario de máxima audiencia, en el canal La 7 de la televisión italiana.

Se trata de la primera vez que el maestro de la moda italiana opta por realizar un espectáculo de televisión, lanzando el concepto de “moda democrática”.

– Pocos lugares –

Otras veintidós casas han apostado por desfilar ante el público, entre ellas Dolce & Gabbana, Etro, Ferragamo y Max Mara.

Será muy difícil conseguir un lugar este año debido a las estrictas reglas de distanciamiento impuestas por la pandemia, con pruebas obligatorias para todos los viajeros que lleguen de Francia.

Todos los asistentes deberán someterse a la toma de temperatura, desinfectarse las manos y utilizar mascarilla.

“Organizar un espectáculo con público en este momento es un verdadero dolor de cabeza. El número de asientos se ha reducido drásticamente y eso es un lío diplomático. Hay que evitar ofender”, confesó uno de los organizadores.

La ausencia de compradores chinos, coreanos y estadounidenses, que no pueden viajar a Europa, liberará lugares, pero al mismo tiempo agudiza la crisis del sector, pese a la recuperación registrada en China en los últimos meses.

El volumen de negocios de la moda italiana cayó de un 30% en el primer semestre de 2020, con una fuerte contracción en el segundo trimestre.

Las casas de moda cruzan los dedos para que se mantenga la circulación relativamente controlada del virus en Italia y no se vean obligadas a cambiar a última hora, como ocurrió en febrero cuando Armani tuvo que desfilar a puerta cerrada.

– Con Valentino, sin Gucci –

Valentino, que decidió desfilar excepcionalmente este año en Milán en lugar de París, dejó claro que la firma ha antepuesto la seguridad de su equipo al negocio.

Al evitar a sus trabajadores tener que tomar aviones, quedarse en hoteles y hacinarse en el backstage, Valentino pretende salvaguardar la salud de sus colaboradores.

El gran ausente será la casa Gucci, que ha optado por reducir el número de desfiles de cinco a dos al año y organizarlos fuera del calendario oficial.

La Semana de la Moda de Milán, marcada por la actualidad de este año, organizó una iniciativa a favor de Líbano tras la explosión que devastó Beirut en agosto e invitó al colectivo de creadores del movimiento Black Lives Matter. Siete diseñadores libaneses y cinco negros presentarán sus colecciones.