El santuario de Tlacotán y su romería, tienen una rica historia, pero es poco conocida

El tercer domingo de octubre, la imagen de la virgen de Nuestra Señora del Rosario recorre 11 kilómetros, de la cabecera municipal de Ixtlahuacán del Río a Tlacotán, acompañada de alrededor de 20 mil feligreses

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Ixtlahuacán del Río, Jalisco.

Si Tlacotán está en el olvido pese a su rica historia, al haber sido el sitio donde Guadalajara se fundó por tercera vez en 1535, la Romería de la Virgen del Rosario también es poco conocida en la capital jalisciense.

El tercer domingo de octubre, la imagen de la virgen de Nuestra Señora del Rosario recorre 11 kilómetros, de la cabecera municipal de Ixtlahuacán del Río a Tlacotán, acompañada de alrededor de 20 mil feligreses.

Esteban Vázquez Vázquez, cronista de Tlacotán, explicó que el Santuario de Nuestra Señora del Rosario data del tiempo de la conquista, en el siglo XVI. Antes de ser una iglesia, aquí fue el hospital de indios.

romería Tlacotán
Fotografía: Ignacio Pérez Vega

“La imagen de la virgen del Rosario, el 12 junio de 1823, recibe en sesión solemne del cabildo de Ixtlahuacán, el título de ‘Patrona de las Aguas’, prueba de ello es que en el escudo civil del municipio está la imagen de la virgen del rosario. La imagen de la virgen se lleva a la cabecera municipal el segundo domingo de junio y regresa en una romería, que congrega a más de 20 mil personas, el penúltimo domingo de octubre”, expuso.

Sin embargo, es el retablo del santuario el que atrae más la atención, ya que fue tallado en madera por indígenas de la región, en 1663, uno de los dos más antiguos en el país, según explicó el cronista de Tlacotán.

romería Tlacotán
Retablo del Santuario de Tlacotán. Fotografía: Ignacio Pérez Vega

“El retablo está hecho en un estilo barroco y lo que lo diferencia de los demás es que está hecho en barroco novohispano. ¿A qué me refiero con ello? No es un barroco hecho por manos españolas, este está hecho por manos indígenas, está tallado en madera de la región y estofado en oro. Tiene ciertas características y ciertos detalles que nos dice que está hecho por manos indígenas, porque tiene parte de su cosmogonía y la talla es muy diferente a la talla en estilo árabe que hacía los españoles. Esta está más pegada a la cultura mexicana, por eso, esta es una verdadera prueba del barroco novohispano”, precisó.

El santuario tiene un atrio muy amplio, ya que en ese lugar, antes hubo un panteón. Ahí está también una cruz atrial que pone en evidencia que los indígenas no podían escuchar misa dentro del templo, expresó el cronista Esteban Vázquez.

Cruz atrial de cantera. Fotografía: Ignacio Pérez Vega

“El atrio -por sus dimensiones- nos habla de que aquí fue un panteón y se encuentra una cruz atrial de cantera, que nos da la prueba de que los indígenas no tenían el permiso ni el derecho de escuchar misa dentro de las iglesias. La cruz atrial representaba una capilla abierta, donde los padres franciscanos ofrecían el sacramento de la eucaristía a los indígenas”, apuntó.

A un costado de la nave principal, hay una serie de ex votos que relatan los milagros atribuidos a la virgen del Rosario y que en sí mismos constituyen otro punto de atractivo para la visita a Tlacotán, municipio de Ixtlahuacán del Rio, según explicó Jorge Pacheco, habitante del poblado, quien contó un suceso considerado milagroso en 1986, cuando a un campesino se le vino encima un tractor, al estar arando la tierra, imagen que se plasmó en un ex voto.

romería Tlacotán“De un tirón que le dimos y casi sin pensar, salió (don Roberto). Como por obra de algo sobrenatural. Nosotros como nos habíamos encomendado a la virgen del Rosario, dijimos que fue un milagro más de la virgen. El señor Roberto todavía vive. Él en agradecimiento trajo este retablo (ex voto)”, relató.

El Ayuntamiento de Ixtlahuacán del Río señala que el santuario de Tlacotán es otro sitio que merece la pena ser conocido y visitado por los jaliscienses.

Ignacio Pérez Vega

Ignacio Pérez Vega

Reportero en Canal 44
28 años como periodista, en medios escrito, radiofónico y televisivo. 17 de ellos en Radio UdeG, con amplia experiencia en temas como: Movilidad, educación, trabajo y desarrollo urbano, pero además en cobertura en temas de política y administraciones tanto municipales como estatales. Becario de la Fundación Nuevo Periodismo Iberoamericano (FNPI), en periodismo educativo en 2006.
Ignacio Pérez Vega