Riad
Fotografía: Fayez Nureldine - AFP
Riad, Arabia Saudita.

Las autoridades de Arabia Saudita prevén anunciar este miércoles los primeros resultados de la investigación de los ataques contra plantas petroleras, coincidiendo con la visita del secretario de Estado estadounidense, Mike Pompeo, con el que se evaluará una posible respuesta a estas agresiones, en las que Irán ha vuelto a desmentir cualquier participación.

Riad ya dijo que las armas utilizadas en los ataques eran iraníes, pero no acusó hasta ahora directamente a Teherán, su gran rival regional.

En un mensaje enviado a Washington, Irán negó este miércoles que hubiera tenido la más mínima participación en los ataques que redujeron a la mitad la producción de petróleo saudita e hicieron inicialmente subir los precios del crudo.

Este miércoles, el barril del Brent del mar del Norte para una entrega en noviembre valía 64.23 dólares en Londres, en ligera baja con respecto al martes.

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El ministerio de Defensa saudita indicó que su portavoz presentaría el miércoles “pruebas materiales y armas iraníes que demostrarán la implicación del régimen iraní” en los mencionados ataques.

Arabia Saudita, principal exportador mundial de petróleo, quiere “pruebas sólidas y basadas en las normas internacionales”, argumentó el martes el ministro saudita de Energía, el príncipe Abdul Aziz bin Salman.

Aunque el ataque fue reivindicado por los hutíes, Estados Unidos está seguro de que se llevó a cabo desde territorio iraní y que se utilizaron misiles de crucero, según un funcionario estadounidense.

El presidente Donald Trump, que afirmó que quería ponerse de acuerdo con Riad y esperar a tener la certeza de que Teherán era responsable de los ataques, envió a su jefe de la diplomacia Mike Pompeo a Jedá, en el oeste del reino saudita. Pompeo se reunirá el miércoles con el príncipe heredero Mohamed Bin Salmán para “coordinar los esfuerzos para contrarrestar la agresión iraní en la región”, según el departamento de Estado.

– “Advertencia” –

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Bien sea por sus autores, el lugar desde el que se llevó a cabo o el armamento utilizado, el ataque del sábado pasado suscita hasta ahora muchas más preguntas que respuestas, debido a la multitud de versiones contradictorias.

En una nota transmitida el lunes a la embajada de Suiza en Teherán, que representa los intereses estadounidenses en Irán, la República Islámica “insiste en que no desempeñó ningún papel en el ataque”, publicó la agencia de prensa oficial iraní IRNA.

Según este medio, el texto “desmiente y condena las acusaciones de Trump y de Pompeo” contra la República Islámica.

El mensaje “advierte a los funcionarios estadounidenses de que si se adopta alguna medida contra Irán, se dará una respuesta inmediata de un alcance mucho mayor que una simple amenaza”.

El presidente Hasan Rohani había afirmado anteriormente que los ataques del sábado eran una “advertencia” lanzada por los rebeldes yemenitas a Riad, que debería “aprender la lección” (…).

Los yemenitas no atacaron un hospital, ni una escuela, atacaron un centro industrial como advertencia, dijo Rohani en el consejo de ministros, según un video de su discurso emitido por la televisión estatal.

“Aprendan de esta advertencia y consideren que podría haber una guerra en toda la región”, añadió Rohani, dirigiéndose sin nombrarlos a los dirigentes sauditas.

Riad asiste militarmente al gobierno de Yemen desde 2015 en el combate contra los rebeldes hutíes, apoyados por Irán, que se han apoderado de vastos sectores del territorio, entre ellos la capital Saná.

– Tensiones –

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Los ataques contra Arabia Saudita despertaron el temor de una confrontación militar con Irán. En junio, Trump afirmó haber cancelado “in extremis” ataques contra objetivos iraníes, después de que la República Islámica derribase un dron estadounidense.

Estas tensiones se habían intensificado en mayo de 2018 con la retirada de Estados Unidos del acuerdo internacional sobre la energía nuclear iraní y el restablecimiento de las sanciones estadounidenses contra la República Islámica.

Si bien el domingo la Casa Blanca indicó que Trump no descartaba la posibilidad de una reunión con el presidente Rohani durante la Asamblea General de la ONU en Nueva York, el presidente estadounidense finalmente dijo que prefería “no reunirse con él”.

Teherán ya había descartado todas las negociaciones con Estados Unidos en la ONU, a menos que “se arrepientan de haberse retirado en 2018 del acuerdo nuclear”, según las palabras del ayatolá Ali Jamenei, guía supremo iraní.