Ayotzinapa
Fotografía: Morelía hoy
Ciudad de México, México.

El subsecretario de Seguridad de Michoacán renunció este sábado tras conocerse un video, no confirmado por autoridades, en el que presuntos policías que estuvieron bajo su mando torturan a un detenido por la desaparición de 43 estudiantes de la escuela de maestros de Ayotzinapa.

La secretaría de Seguridad de Michoacán informó en Twitter que Carlos Gómez Arrieta dejó el cargo y manifestó que el ahora exfuncionario está a disposición para ser investigado.

 

“Ante los hechos públicos denunciados en medios de comunicación, Carlos Gómez Arrieta decidió separarse del cargo de Subsecretario de esta dependencia, a fin de facilitar y atender las investigaciones que se deriven”, señala Seguridad.

Medios mexicanos han difundido en las últimas horas un video subido a la red social youtube el 7 de junio en el que se observa a un hombre maniatado, con los ojos cubiertos con cinta adhesiva, mientras es golpeado y sacudido por presuntos policías ministeriales  federales.

Los uniformados, que le colocan incluso una bolsa en la cabeza, lo interrogan sobre la desaparición de los estudiantes de Ayotzinapa, ocurrida la noche del 26 al 27 de septiembre de 2014 en la ciudad de Iguala, en el sureño estado de Guerrero.

En la época, Gómez Arrieta era jefe de la policía ministerial.

La secretaría de Seguridad señaló en otro mensaje que está dispuesta a colaborar para esclarecer “los lamentables hechos ocurridos en 2014″.

El gobernador de Michoacán, Silvano Aureoles, desestimó el video al señalar que “está muy armado” y cuestionó que sólo se acuse a Arrieta, cuando son numerosos los funcionarios que estuvieron involucrados.

Organismos defensores de los derechos humanos e investigadores independientes internacionales han documentado numerosos casos de tortura durante las investigaciones, en el marco de las cuales fueron detenidas 122 personas. Según la ONU, al menos 34 fueron torturadas.

La fiscalía general, que lleva la investigación del caso, no se ha pronunciado sobre este video.

Padres de los estudiantes señalaron a través de un vocero que este video demuestra que se cometieron fallas en la investigación y que la denominada “verdad histórica”, defendida por el fiscal de la época, carece de fundamento.

Según esa “verdad histórica”, los estudiantes fueron detenidos por policías de Iguala coludidos con un cártel de las drogas, a los que habrían entregado a los jóvenes al creer que eran miembros de un grupo rival.

Los narcotraficantes habrían asesinado a los 43 estudiantes para luego incinerar los cuerpos y arrojar las cenizas a un río.

Una investigación independiente de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos cuestionó duramente esta hipótesis.