Irán
Fotografía: AFP
Londres, Reino Unido.

Reino Unido anunciará este lunes su respuesta a la incautación por parte de Irán del petrolero británico en el estrecho de Ormuz, después de una reunión de crisis encabezada por la primera ministra Theresa May y consultas con sus aliados europeos.

“La embarcación fue interceptada bajo pretextos falsos e ilegales y los iraníes deberían liberarlo inmediatamente con su tripulación”, declaró el portavoz del gobierno.

“No buscamos la confrontación con Irán pero es inaceptable apoderarse de un buque que hace negocios legítimos por vías marítimas internacionalmente reconocidas”, agregó, juzgando que esa operación escalaba las tensiones en el Golfo.

Por su parte, el portavoz del gobierno iraní, Ali Rabii, afirmó el lunes que la captura del petrolero “era una medida legal” necesaria para “mantener la seguridad regional”.

La crisis ocurre en un contexto político muy delicado para los británicos, porque May dejará sus funciones el miércoles.

La jefa del gobierno conservador presidía desde las 09H30 GMT una reunión interministerial en Downing Street, durante la cual será principalmente abordado el asunto “del mantenimiento de la seguridad de navegación en el Golfo”.

El jefe de la diplomacia británica, Jeremy Hunt, candidato a suceder a May, debe informar este lunes al Parlamento de las “medidas” que tomará Reino Unido.

Hunt dialogó el domingo con sus homólogos Jean-Yves Le Brian (Francia) y Heiko Maas (Alemania), con quienes coincidió en que “la seguridad del paso de los buques por el estrecho de Ormuz es una prioridad absoluta para los países europeos“.

– “Todas las opciones” se estudian –

El secretario de Estado para Defensa, Tobias Ellwood, aseguró el domingo que se examinarán “una serie de opciones”.

“Tenemos una amplia gama de sanciones contra Irán, especialmente sanciones financieras, no está claro si hay otras cosas inmediatas que podemos hacer, pero por supuesto estudiamos todas las opciones”, dijo el ministro de Finanzas, Philip Hammond, interrogado por la BBC sobre un congelamiento de activos.

Propriedad de un armador sueco, el petrolero “Stena Impero” fue interceptado el viernes por los Guardianes de la Revolución, acusándolo de no respetar el “código marítimo internacional”, lo cual negó Reino Unido.

El buque y sus 23 tripulantes están retenidos en el puerto de Bandar Abbas, en el sur de Irán.

La incautación se produjo horas después de que la justicia del enclave británico de Gibraltar (extremo sur de España) prolongó por 30 días la retención del petrolero iraní “Grace 1”, interceptado el 4 de julio bajo sospecha de querer entregar petróleo a Siria en violación de las sanciones europeas contra Damasco, lo que Irán negó.

– Interrogantes militares –

El caso del “Stena Impero” relanzó en Reino Unido el debate sobre su poder militar.

“No hay duda de que el tamaño (reducción) de la Royal Navy desde 2005, de 31 fragatas y destructores a 19 actualmente, impactó en nuestra capacidad para proteger nuestros intereses en todo el mundo”, señaló a la BBC el contraalmirante retirado Alex Burton.

Algunos se interrogan también sobre la pertinencia de confiscar el “Grace 1”, una operación que, según el ministro español de Relaciones Exteriores, Josep Borrell, se hizo a pedido de Estados Unidos.

Qué diablos pensaban los políticos británicos que dieron el fuego verde? Creían que los iraníes no se vengarían de lo que consideran una grave escalada en la guerra económica de Estados Unidos contra ellos?”, cuestionó el editorialista Patrick Cockburn, en The Independent.

Las tensiones entre Washington y Teherán se deterioraron tras la retirada unilateral estadounidense en mayo de 2018 del acuerdo internacional para controlar el programa nuclear iraní, firmado en 2015.