Reino Unido
Fotografía: AFP
Londres, Reino Unido.

El Reino Unido se convirtió el jueves en la primera gran economía del mundo en adoptar por ley el nuevo objetivo de reducir a cero las emisiones netas de gases de efecto invernadero en 2050, informó el gobierno.

El secretario de Estado británico de Energía y Crecimiento Limpio, Chris Skidmore, firmó la promulgación de una legislación aprobada a principios de semana por ambas cámaras del Parlamento británico.

Presentado por el gobierno de Theresa May el 12 de junio, este objetivo se introdujo en las leyes existentes sobre cambio climático mediante un mecanismo acelerado. El país revisó así al alza su anterior meta de recortar las emisiones responsables del calentamiento global en un 80% respecto a 1990, año generalmente tomado como referencia.

“El Reino Unido inició la Revolución Industrial, que fue responsable del crecimiento económico en todo el mundo, pero también del aumento de las emisiones”, dijo Skidmore.

“Hoy lideramos de nuevo el mundo al convertirnos en la primera gran economía en aprobar nuevas leyes para reducir a cero las emisiones netas en el año 2050, sin abandonar nuestro compromiso con el crecimiento de la economía”, agregó.

El principio de la neutralidad de carbono implica que no se emitan más gases de efecto invernadero de los que el país puede absorber, en particular gracias a sus bosques y sus suelos.

Según la prensa, el ministro de Finanzas Philip Hammond advirtió que el nuevo objetivo podría costar más de un billón de libras (1.3 billones de dólares).

A finales de abril, la Comisión británica sobre Cambio Climático (CCC) había recomendando en un informe al gobierno reducir en 100% sus emisiones en 2050, subrayando que este objetivo requerirá medidas como que todos los coches sean eléctricos en 2035 y cuadriplicar la producción de electricidad limpia.

Estamos abriendo la vía para que otros países sigan nuestros pasos hacia la prosperidad, aprovechando las oportunidades económicas de convertirse en una economía más verde”, dijo Skidmore.

Otros países también se han fijado una meta de neutralidad de carbono a más o menos largo plazo -Noruega tiene como objetivo 2030- pero ninguna fue adoptado aún a nivel legislativo.

La Unión Europea se comprometió a reducir sus emisiones en 40% para 2030, en relación al nivel de 1990, pero el Parlamento Europeo pidió que este objetivo se eleve al 55%.

En noviembre, diez países, entre ellos España y Francia, invitaron a todos los líderes a acordar la neutralidad de carbono para 2050.