Fotografía: Montserrat Sánchez Maldonado
Guadalajara, Jalisco.

Desde hace 12 años, Agustín Torres conocido como TAS, se dedica a la Risaterapia en los hospitales. Antes de la pandemia acudía al Centro Médico de Occidente y a los hospitales civiles de Guadalajara para llevar alegría y sobre todo, acompañamiento de calidad.

Una visita de estas ayuda a mejorar el ambiente en un hospital e impacta desde el guardia de seguridad, al personal médico hasta a los pacientes, ya sean niños o adultos. Los voluntarios no solo atienden a pacientes con enfermedades como cáncer sino en todas las áreas.

Ahora con la pandemia se suspendieron las actividades presenciales, pero de manera virtual él apoya a personas incluso en otros países a través de una videollamada. Ahora también tienen acceso a pacientes con COVID-19 gracias a la tecnología.

Cuando se trata del área infantil del hospital, los que también se benefician son los papás. Los médicos de la risa no tienen permitido tocar a los pacientes.

Pero a veces están justo en el momento que los papás necesitan más un abrazo, como sucedió con un papá que apenas había perdido a sus hijos. Esa fue una de las experiencias que más dejó huella en Agustín.

Ha resuelto casos como el de una niña que estaba llorando por la presencia de una enfermera, al platicar con la pequeña y socializar con la enfermera ellas se hicieron amigas, por eso no hay que decir a los niños que si se portan mal los llevarán con el médico o los inyectarán porque los doctores son amigos.

Redacción: Elizabeth Ortiz