sequía Honduras
Fotografía: AFP
Tegucigalpa, Honduras.

El presidente de Honduras, Juan Orlando Hernández, declaró este jueves “emergencia” por la falta de agua en el país, tanto para el consumo humano como para la actividad productiva, principalmente de alimentos.

“La emergencia está declarada y comienza un plan de acción, tanto para el consumo de agua para nosotros los humanos, como también para la parte productiva”, enfatizó Hernández luego de una reunión con funcionarios del Sistema Nacional de Gestión de Riesgo (Sinager) en la Casa Presidencial en Tegucigalpa.

La sequía que ha afectado al país centroamericano este año es producto del cambio climático y también se hará sentir el próximo año, enfatizó el gobernante.

En la reunión con funcionarios del Sinager “se ha tratado el problema de la falta de lluvia, de la sequía, la afectación en el recurso agua para el consumo humano y para el tema de producción de alimentos”, recalcó Hernández.

Dijo que los datos sobre los daños a la producción agrícola, ganadera y la falta de agua para consumo humano “son dramáticos” y que ha solicitado al Sinager que estructure la información para que a través de una campaña de comunicación se le informe al pueblo hondureño de la situación que se esta viviendo.

“La falta de lluvia de hoy va a repercutir el próximo año, en más incendios”, expresó el mandatario hondureño.

Añadió que actualmente muchos pozos disponibles están sin agua y que, de continuar la inclemencia del clima, “no van a funcionar”, y “muchas quebradas ya no van a tener el mismo afluente de agua; por lo tanto, tenemos que cambiar la manera de vivir los hondureños”.

“La idea es estructurar un plan articulado a raíz de la declaración de la emergencia de hoy, que permita trabajar de corto, de mediano y largo plazo, pero requiere que la ciudadanía ponga de su parte”, indicó Hernández.

Según fuentes oficiales, este año se ha perdido casi el 50% de la producción de maíz, del que no hubo siembra en mayo en muchas regiones del país por falta de lluvias.

Para este año se esperaba una cosecha superior a los ocho millones de quintales (sacos de 45,4 kilos) de maíz.

Además, unas mil cabezas de ganado han muerto por la carestía de agua en regiones del departamento oriental de Olancho, que ha sido uno de los principales productores de granos básicos.

De los 18 departamentos del país, los más afectados por la sequía son Olancho, El Paraíso, Yoro, Francisco Morazán, Valle y Choluteca, en el oriente, norte, centro y sur.

Hernández dijo además que se llamará a los cooperantes y embajadores acreditados en el país para hacerles una “presentación” de lo que está viviendo Honduras.

Recordó que desde hace más de 20 años Honduras es de los países más afectados por los efectos del cambio climático y que eso requiere también “una facilidad de acceso a los fondos verdes del clima para poder enfrentar esta situación que no va a ser solo este año”.

También dijo estar sorprendido por incendios que se han registrado en los últimos días de agosto en una región de Olancho, lo que no es común, porque se trata de un mes que, en condiciones normales, debería ser de lluvias.

En ese sentido, señaló que los incendios ahora no son solamente en la amazonia brasileña.

“Eso debe hacernos reflexionar”, subrayó Hernández, quien abogó porque los hondureños, incluidos los productores, sepan cómo producir, almacenar y administrar el agua, además de hacer uso de sistemas de riego inteligentes.

La emergencia ha sido declarada, aunque la sequía no es drástica en todo el país.

El presidente también informó de que en las próximas dos semanas llegará al país “un equipo de expertos” en asuntos de agua del Gobierno y empresas de Israel, país del que acaba de regresar de inaugurar una oficina comercial diplomática de Honduras en Jerusalén.

En su opinión, los municipios de Honduras, las instituciones del sector agrícola y la cooperación externa, también deben jugar un rol importante ante la emergencia por la sequía para “encontrar la manera de suplir los alimentos que van a hacer falta”.

Sobre el mismo tema, el Programa Mundial de Alimentos (PMA) de las Naciones Unidas “también ya tiene un plan de acción”, dijo Hernández.

“Esta no es una emergencia más, este es el momento de que nosotros los hondureños cambiemos, entendamos que esto se va a agudizar año con año mientras se revierte el daño que se le ha hecho al planeta”, acotó.